¿Vendrán nuevos estímulos?

La semana pasada Wall Street cerró su peor mes en este año  y el índice Dow Jones, que agrupa a los papeles de las empresas líderes, se encuentra en terreno negativo para lo corrido del año. Mientras el Nasdaq cayó más de un 7%, el Dow Jones registró un descenso del  6,2% y el S&P perdió un 6,3% para el mes de mayo. Otros índices como el Nikkei cierran también su peor mes, este diferencial anotó su mayor descenso mensual en dos años, cayendo un 10% y el índice FTSE Eurofirst bajó un 7%.

El temor constante por Europa, como centro principal España y Grecia,  sumado a  una serie de datos decepcionantes en Estados Unidos continúan afectando los mercados. Sin duda la preocupación principal es Europa, pero los datos en Estados Unidos continúan desinflando el ya deteriorado mercado.

Mientras las solicitudes por desempleo han venido subiendo en las últimas semanas, el viernes pasado se conoció el dato de empleo del mes de mayo.
El crecimiento del empleo estadounidense registró su ritmo más débil en un año y los empleadores abrieron menos puestos de trabajo que los reportados en los dos meses anteriores, este dato de empleo fue el más importante en una serie de decepcionantes cifras que causan miedo a una desaceleración mayor en la economía global,  las nóminas no agrícolas crearon 69.000 empleos el mes pasado, el menor número desde hace un año.

Por su parte, el sector privado sólo agregó 82.000 nuevos empleos y el sector público continuó afectándose con la caída de las nóminas del Gobierno en 13.000, mientras que el sector manufacturero, considerado columna de la recuperación, adicionó 12.000 empleos.  Algunos economistas piensan que se necesita crear aproximadamente 125.000 empleos mensuales para mantener estable la tasa de desempleo.

Por ahora; las preocupaciones  a que la crisis de deuda de la zona euro esté propiciando los débiles datos de Estados Unidos avivaron nuevas compras de bonos soberanos estadounidenses, alemanes y suizos, que son consideradas un refugio seguro. 

Al dato de empleo se suman datos de que la economía creció a un ritmo más lento que lo estimado inicialmente en el primer trimestre, el retroceso de la actividad manufacturera de Estados Unidos se le ha atribuido a la situación europea y a la desaceleración del crecimiento en China.

Esta cifra decepcionante en el reporte de empleo, aunque amarga el ánimo apunta a nuevos estímulos por parte de la Reserva Federal, quizás lo que faltaba era un notable retroceso en las acciones para estimular la economía. No hay que olvidar que  los repuntes de los mercados bursátiles en los últimos años han sido impulsados por el estímulo del Gobierno y el banco central, este año también esa podría ser la única esperanza para las acciones. 

Por ahora no hay más que esperar a la próxima reunión de política monetaria de la Fed que se llevará a cabo a mediados de junio, quizás allí la Reserva Federal se sienta comprometida a responder a las expectativas de una nueva ronda de alivio cuantitativo.