Volvamos por lo sano a una economía limpia

¡Qué ironía!, la economía del mundo sigue bajo amenaza de quiebra, los presupuestos de los Gobiernos parecen no alcanzar para los gastos o el bienestar de sus gobernados, pero las finanzas del delito y la corrupción asustan al más desprevenido.

 
El Fondo Monetario Internacional, FMI insiste en la posible “degradación” de la situación económica y baja sus previsiones de crecimiento del PIB mundial a 3,5% en el 2012 y a 3,9% en 2013, mientras la ONU advierte sobre la plata que mueve el crimen organizado.
 
Por los lados de nuestro “socio comercial del norte”, Estados Unidos parece que su economía apenas crecerá un 2%, pero hay el riesgo de una recesión en 2013, en tanto que China se ubicó en un 8% y de la zona euro, que sigue en recesión, ni se diga. El desempleo en España y los ajustes en Italia todavía esperan nuevas tensiones.
 
Para nosotros las cosas tampoco vienen muy suaves. 
 
El Banco de la República espera una desaceleración, con base en la medición del consumo de los hogares pese al crecimiento del PIB en el primer trimestre de 2012 que fue de 5,9%.
 
Igualmente, el presupuesto que prevé el Gobierno colombiano para 2013 ronda los $40 billones, con $28,4 billones dirigidos a inversión social, todo gracias al crecimiento en el recaudo tributario del 23%. Pero insistimos que esa platica debe estar blindada contra los corruptos.
 
Y ojo que, para la la ONU, el crimen organizado del mundo mueve unos US$870,000 millones al año, es decir un 1,5% del Producto Interno Bruto mundial. 
 
Según los cálculos, esa cifra supera en seis veces el total de la ayuda oficial al desarrollo que la entidad puede brindarle a los países que más lo necesitan.
 
Lo que la ONU llama “desafío mundial”, es nada más ni nada menos que un lío de marca mayor para todas las economías que comprueban como la corrupción y el delito está frenando las posibilidades de crecimiento económico y bienestar social en todas las latitudes.
 
Parte de la jugosa suma del crimen organizado, según la ONU, proviene del “negocio” por el tráfico de personas, que puede superar los US$2,4 millones, y que quizás podría subir algo más, porque se trata de medir dineros ilícitos que no se reportan en ningún balance.
 
El mundo está literalmente “fregado” desde 2008, por la excesiva ambición de unos cuantos, que decidieron ingeniarse las trampas para hacerse ricos, pero de paso arrastraron hasta la quiebra a ricos y poderosos, tal como lo parecía la Unión Europea, hoy sin un futuro claro que estabilice sus finanzas.
 
El más reciente escándalo de corrupción en la economía lo protagonizó Barclays, bajo investigación por manipular la Libor, una tasa con la que se fijan intereses entre bancos y para créditos de consumo o con tarjeta, entre otros, que puede mover más de US$10 billones.
 
Si los corruptos no le meten mano a la plata del presupuesto y podemos ponerle un freno a la delincuencia que maneja millonarios recursos, quizás el mundo tendría manera de salvar su economía y arreciar el crecimiento para que todos ganemos un poco más. 
 
Pero quién defiende la tesis de las prácticas honestas, cuando estallan escándalos con banqueros que, aunque ganan mucho dinero, toman atajos para quedarse con un poco más. ¡Cómo se explica eso!