¿Y si Grecia abandona el euro?

Cada día aumenta la preocupación sobre el futuro de Grecia en la Eurozona, mientras las encuestas de opinión pública concluyen que los griegos no quieren ver la salida del país del euro, los votantes le han dado la mayoría de su apoyo al líder izquierdista Alexis Tsipras, quien se opone a los términos del rescate internacional criticando agudamente el plan de austeridad impulsado por Alemania. Es muy posible que él gane las nuevas elecciones dispuestas para el 17 de junio, tras fracasar la formación del nuevo gobierno de coalición. 

El tema ahora no es de probabilidades sino más bien de analizar las posibles consecuencias de una pronta salida. En primera instancia una salida del país heleno le abriría la puerta a la salida de otros países como España e Italia, lo cual desencadenaría un problema de mayores dimensiones con unos costos demasiado altos, dejándole una cuenta exorbitante a  Alemania y los demás países.
Después de que muchos acreedores privados griegos asumieron  grandes  pérdidas durante el segundo rescate que recibió el país, se cree que el Fondo Monetario Internacional, el BCE y los países de la zona euro poseen alrededor de 200.000 millones de dólares de su deuda.  
Se piensa que ante una inminente salida, el BCE entraría a recapitalizar, estabilizando el sistema en conjunto con una intervención alemana, sin embargo; esto dejaría muy mal parada a la entidad asumiendo una enorme pérdida.
Por otro lado, está el impacto  real sobre  el sistema financiero de la zona. La mayoría de clientes bancarios sacarían su dinero de los bancos,  si sus ahorros, de repente, se convierten en  dracmas, tendrían una depreciación de un 60 % aproximadamente, lo cual les conduciría a llevar sus ahorros a bancos alemanes o quizás a convertirlos en francos suizos o libras esterlinas.  De hecho, hace una semana, los griegos, temerosos de la devaluación de la moneda local si se apartan del euro, retiraron alrededor  de 700 millones de euros  de los bancos locales. 
 Es de aclarar que el BCE administra la política monetaria de los 17 estados miembros de la eurozona y asocia a sus respectivos bancos centrales. Cuenta con un capital desembolsado de 6.400 millones de euros. En conjunto, el eurosistema de bancos centrales de la zona tiene capital y reservas por 86.000 millones de euros.   El BCE cuenta con una herramienta llamada la "clave del capital" que es una medida sobre las participaciones de los países en su financiación de acuerdo a su tamaño  demográfico  y económico.  De esta manera,  en caso de una salida de Grecia, los bancos centrales nacionales se repartirían las pérdidas entre ellos y utilizando  esta herramienta llevaría la peor parte Alemania y Francia. 
 Los países más pequeños con bancos centrales nacionales menos sólidos que el Bundesbank alemán serían aún más afectados en términos relativos. 
La exposición del BCE y los bancos centrales nacionales es muy alta ya que cuentan con bonos soberanos griegos, garantías griegas debido a préstamos del BCE y con los pasivos griegos en las transacciones del sistema de pagos de la zona euro. 
El BCE ha gastado unos 38.000 millones de euros en deuda del Gobierno griego. Según el sitio web del Banco de Grecia, a 31 de enero había prestado 73.000 millones de dólares y también informó que para ese mes  tenía pasivos por 107.000 millones de euros, lo que representa un problema de gran potencial para los bancos centrales de la zona euro. 
En última instancia, Grecia decidirá si sale de la zona euro, pero el BCE puede tratar de evitar tal escenario.   Al parecer no hay un camino fácil para Grecia sea cual sea el resultado?