Editorial

A recuperar la gallina de los huevos de oro

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En las proyecciones del Marco Fiscal, con un promedio de brent a US$85 por barril, el Gobierno recibiría cerca de $4,44 billones, un buen manejo petrolero sería la solución

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Diario La República · A recuperar la gallina de los huevos de oro

Durante varias décadas, las diferentes administraciones nacionales no han logrado diversificar la canasta exportadora. Los productos y servicios que venden los colombianos al exterior siguen siendo los mismos de hace medio siglo: unos US$12.480 millones en petróleo, US$5.780 millones en café, US$1.532 millones en distintas frutas y poco más de US$11.000 millones en una amplia variedad de industrias y manufacturas. Lo único disruptivo en términos de ingresos de divisas durante el último lustro han sido las remesas, ese dinero que envían los colombianos radicados en el exterior al mercado local y que ya se acerca a los US$13.000 millones.

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Ahora que la administración nacional atraviesa por un periodo de transición entre un gobierno saliente y otro entrante, es importante recalcar que el papel de las empresas industriales y comerciales del Estado debe recuperarse en función de la generación de ingresos destinados al Presupuesto General de la Nación. Históricamente, Ecopetrol ha sido la gallina de los huevos de oro de los distintos gobiernos; al ser el Estado el dueño de 90% de la empresa petrolera, se reciben cada año jugosos dividendos que van desde los $6 billones hasta los $25 o $30 billones en los mejores momentos.

El problema de la administración de Gustavo Petro fue que mezcló la realidad de la economía colombiana, en términos de ingresos al Estado, con su ideología radical de izquierda. Esto no solo desincentivó la exploración, explotación y exportación de productos extractivos como el petróleo, sino que desmanteló el gobierno corporativo de la estatal al flexibilizar la rigurosidad técnica de algunos cargos. Estas decisiones se sintieron en los ingresos de la empresa, en el valor de la acción y en el estancamiento del papel valor que se cotiza en EE.UU.

Fue un error craso que Ecopetrol desacelerara las inversiones en explotación en México y Brasil. Al tiempo, satanizar el fracking también fue una equivocación, pues con esas políticas el país desperdició los altos precios del petróleo derivados de la guerra en Ucrania y Medio Oriente. Es simple: un país como Colombia, con 15 millones de pobres y cinco de ellos en extrema precariedad, no se puede dar el lujo de tener grandes recursos naturales y no explotarlos por pura y dura ideología.

Ahora las cosas han cambiado; hay una estampida de funcionarios de Petro en Ecopetrol y de algunos miembros de su junta, lo que seguramente facilitará la transición entre un gobierno progresista y otro más enfocado en la economía de mercado. De cerrar el año con un precio promedio de US$100 por barril, la Nación recibiría $4 billones adicionales. Es decir, los ingresos por concepto del crudo ascenderían a cerca de $8,4 billones al cierre del año.

Las nuevas autoridades energéticas del país deben enfocar y redireccionar sus baterías hacia un mayor aprovechamiento de los recursos naturales, atrayendo inversión extranjera idónea para obtener recaudos no previstos. Una minería responsable con el medio ambiente ocuparía las bases llenas que hoy tiene la delincuencia organizada en la explotación de oro.

Asimismo, una buena recuperación de Ecopetrol garantizaría que no se presente una reforma tributaria que siempre cargue de impuestos a los empleados formales y a las empresas. No es condenable que el país piense en grande cuando de Ecopetrol se trata, y que lleguen a la empresa miembros de junta idóneos, además de una buena alta gerencia.

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