Así no nos guste, el petróleo manda

Las cifras de la industria durante el primer trimestre no son las mejores, pero el rumbo del crudo hace prever un buen resto del año

EditorialLR

Ya hay cifras consolidadas de la producción industrial entre enero y marzo de 2018 y los resultados no son los mejores, pero la tendencia es más optimista que antes. Las cifras pueden mejorar con el paso de los meses, pues los precios del petróleo en los mercados internacionales no paran de subir -y así no nos guste- el crudo sigue siendo el producto que manda en la economía colombiana, no solo aumenta de manera notable el monto de las exportaciones en dólares y asegura más recursos para las arcas nacionales, sino que alivia el precio del dólar y reactiva un sector neurálgico para la economía como son las minas y la energía, en su capítulo de hidrocarburos. Es cierto que el país vivió durante la década pasada, y más aún desde finales de los años noventa, en medio de una pronunciada Enfermedad Holandesa, y que tampoco hemos podido desprendernos de la dependencia de los hidrocarburos, pero es una realidad lucrativa que debemos aceptar y explotar mientras se pueda o los mercados internacionales lo permitan. Por ahora, hay que hacer que las vacas gordas atadas a los precios del petróleo se mantengan.

La producción real de la industria manufacturera presentó una variación de 0,2%, en los meses de enero a marzo del año en curso. Para el mismo periodo del año anterior la variación había sido de 0,7%. Durante este año, 15 de las 39 actividades industriales registraron variaciones positivas en su producción real. Entre ellas se destacan por su contribución positiva las industrias de coquización, refinación de petróleo y mezcla de combustibles, que tuvieron una variación de 5,1%. De la misma manera, la elaboración de bebidas registró 4,3%, mientras que el procesamiento y conservación de carne, pescado, crustáceos y moluscos 7,2%. En campo negativo se encuentran la fabricación de productos minerales no metálicos con -7,3%, la elaboración de aceites y grasas de origen vegetal y animal con -12,6% y la fabricación de productos de plástico con -4,6%.

Para el mismo periodo las ventas reales de la industria presentaron una variación de 2,3% y el personal ocupado de 2% negativo; el año pasado las variaciones fueron 0,0% y -0,2%, respectivamente. Durante los primeros tres meses, las variaciones de ventas reales del comercio minorista en las ciudades estudiadas fueron: Bucaramanga con 5,2%, Medellín con 3,1%, Barranquilla con 3,1%, Bogotá con 2,0% y Cali con 1,6%. El comportamiento de la contratación de personal en el comercio minorista fue positivo en Medellín en 1,5%. Las variaciones de personal ocupado en Bogotá fueron de -0,3%, Cali -1,4%, Barranquilla -2,3% y Bucaramanga -3,3%.

Dadas estas cifras, queda la reflexión de que el pasado, pasado está y que hay que mirar al futuro con base en los datos presentes en los que el petróleo juega un papel determinante. Los empresarios deben analizar a fondo la encuesta mensual manufacturera del Dane donde pueden obtiene información de evolución de las principales variables económicas del sector fabril en el corto plazo y que es la pieza fundamental desde la que se elaboran las estimaciones del Producto Interno Bruto del sector industrial. Es una investigación de carácter estadístico que no solo sirve para hacer las cifras públicas, sino que es una herramienta eficaz para mirar el comportamiento sectorial.

TEMAS


Petróleo - Reservas de petróleo - WTI - Brent - Hidrocarburos - Combustibles - Dane - Producción - Producción industrial - Manufacturas - Ventas