Editorial

Dólar muy bajo no es bueno para la economía

Gráfico LR

Quedan pocos días de incertidumbre y volatilidad para la tasa de cambio, hasta el 21 de junio, cuando se conozca el próximo presidente en medio de revaluación del peso

Editorial

Diario La República · Dólar muy bajo no es bueno para la economía

Vender una gran variedad de productos y servicios en otros mercados es la actividad económica que más genera desarrollo. Un país que exporta crea empleo formal, robustece su sistema tributario, dinamiza su red industrial, agropecuaria y manufacturera y, lo más importante, aumenta el ingreso de divisas. La fórmula de desarrollo económico aplicada en casi todos los países que dieron el salto de economías emergentes a desarrolladas fue articular políticas públicas encaminadas a fortalecer las ventas en el exterior.

Gráfico LR

Esto se logró mediante el trabajo en equipo entre los gobernantes y el sector productivo, sumado a incentivos, zonas francas, bajos impuestos, diplomacia eficaz y todo un portafolio de acciones gubernamentales basadas en las competencias y ventajas competitivas de cada región. Esa idea siempre ha gravitado entre las distintas administraciones nacionales; sin embargo, por lo general, las iniciativas han naufragado debido a la burocracia, la corrupción y la falta de continuidad. Con todo, el enemigo número uno de las bajas exportaciones per cápita que registra la economía colombiana es la tasa de cambio.

Un peso fuerte se traduce, en resumidas cuentas, en los muy pocos pesos que le quedan a un exportador luego de cambiar los dólares producto de sus ventas. Esto dificulta financiar el modelo de negocio de su empresa o cultivo, ya que las divisas resultan insuficientes para pagar salarios y comprar insumos de producción. Dicho de otra manera, un dólar tan barato como el actual es el principal obstáculo para incrementar las exportaciones, máxime cuando se trata de materias primas como petróleo, café, flores o banano.

Colombia tiene las exportaciones per cápita más bajas entre los países de la Alianza del Pacífico: unos US$1.300, mientras que en Chile ascienden a US$5.000, en México a US$4.800 y en Perú a US$2.000. Hace décadas que la economía local no desarrolla un portafolio moderno de exportaciones no tradicionales, tal como sí lo han hecho México, Chile y Perú, las economías más parecidas a la colombiana.

El dólar barato que se registra actualmente -en torno a $3.550 en las últimas jornadas- puede parecer una buena noticia de cara a las elecciones; no obstante, en el fondo es una situación perjudicial para miles de familias que derivan su sustento de las remesas (dinero que envían parientes del exterior), la producción de café, el cultivo de flores y las frutas que tienen sus mercados de compra en Estados Unidos o Europa. Un dólar a menos de $4.000 no es un buen aliado para los negocios en medio de una inflación que supera 5% y de unos costos laborales cada vez más elevados para los generadores de empleo.

Si bien un dólar bajo puede favorecer la importación de maquinaria o insumos, a largo plazo reduce la competitividad de los bienes y servicios producidos en Colombia, pues la tasa de cambio es crucial para facilitar el negocio exportador. Actualmente, las exportaciones apenas superan US$50.000 millones anuales y siguen concentradas en petróleo, carbón y oro. Para que más café, flores y frutas lleguen a otros mercados se requiere no solo un trabajo mancomunado entre el sector productivo y el gobierno de turno, sino también un impulso a la estabilidad de la tasa de cambio -en torno a $4.000- que permita estructurar modelos de negocio perdurables en el tiempo.

Al fin y al cabo, la volatilidad cambiaria nunca es una buena aliada para la economía.

TEMAS


Dólar - Exportaciones - Importaciones - Economía