El arranque de los planes de desarrollo

Ya los alcaldes y gobernadores recien posesionados tienen su `hoja de ruta` para empezar a transformar sus mandatos.

La última semana de mayo se convirtió en el banderazo de comienzo de gestión de los alcaldes y gobernadores elegidos el pasado octubre y que se posesionaron en enero de 2012. La verdad solo han estado cinco meses en sus cargos, escaso tiempo durante el cual no contaban aún con la `hoja de ruta` que les permitiera empezar a mostrar su gestión. Entre enero y mayo solo se dedicaron a recibir de sus antecesores y a organizar sus departamentos y ciudades sin que los electores les pasaran factura.

Esta semana que termina ya lograron de sus respectivos concejos y asambleas la aprobación final de los planes de desarrollo, documentos legales que tienen que empezar a ejecutar. Allí quedaron plasmados todos sus programas de gobierno, sus ideas de transformación y sus planes de inversiones. Históricamente se ha demostrado que el segundo semestre del primer año de los gobiernos locales y regionales es muy bueno para las economías de los departamentos, capitales y municipios de Colombia, pues se empieza a contratar con mayor ambición las obras ideadas por los nuevos gobernantes.

El arranque de los planes de desarrollo locales y regionales es el verdadero comienzo de las administraciones. En adelante, no pueden seguir mirando por retrovisor la gestión de sus antecesores ni echarles la culpa de los problemas de sus regiones y ciudades. Hay una constante en los planes de desarrollo aprobados la semana que termina y son los proyectos de recuperación de las zonas céntricas de las ciudades y los transportes masivos, pero  salvo en algunas excepciones el tema de la educación no está presente como espina dorsal. Entre los departamentos, solo Antioquia manifiesta en su plan una gran apuesta por la educación, los demás se centran en asuntos como la movilidad, la salud y las obras de infraestructura.

Hay muchos lugares comunes en los documentos maestros de los alcaldes y gobernadores y que ya han sido avalados por los concejos y asambleas. No hay proyectos verdaderamente transformadores, como tampoco hay apuestas ambiciosas e innovadoras, solo ejecuciones presupuestales y mantenimiento de obras construidas hace décadas. Por ejemplo, no hay ninguna ciudad que le apueste claramente y con convicción a que sea competitiva en materia de movilidad. Para los alcaldes los trancones no son problema ni la escasez de vías. Solo Cali tiene un plan que busca crecer como ciudad región con obras ambiciosas heredadas de la anterior alcaldía.

Poco a poco se viene el primer año de gobiernos locales y regionales y es allí en donde se empiezan a evaluar las gestiones de los mandatarios. Entre tanto, los electores esperan que se den soluciones eficaces a los problemas crónicos.