El crecimiento chino, víctima de la recesión

El FMI rebajó su previsión de crecimiento para 2012 de China debido a los efectos negativos que tendrá la recesión europea. La salud de la economía global, especialmente en lo que respecta al frente europeo, no presenta muchas señales de mejoría, por lo contrario todo parece indicar que la recesión en varios países de la zona se configurará antes de los esperado.

Pero esa situación esperada, de una u otra manera, estaba totalmente prevista por analistas, inversionistas, gobiernos y agencias calificadoras. El problema ahora es que el mal ambiente se está esparciendo en otras latitudes comprometiendo las cifras de crecimiento para este año que apenas comienza.De acuerdo con las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional hechas públicas ayer, la próspera economía China no registrará los tradicionales altos porcentajes de crecimiento que venía presentando debido a los efectos negativos que tendrá la recesión europea en la actividad productiva del gigante asiático. Las cuentas que se tenían del país asiático eran que para este año creciera más del 9%, un dato similar a los registrados durante la última década, pero según la última revisión, la nueva cifra será cercana al 8,2%.Además la banca multilateral advierte que “el crecimiento de su PIB podría recortarse a la mitad si la crisis en Europa se agrava de manera dramática (…) La economía de China sería una de las más afectadas a nivel mundial en el caso de producirse un empeoramiento de la crisis de la deuda soberana de la zona euro (…) En el caso de que los peores escenarios se cumplieran, las perspectivas de crecimiento de la economía china podrían sufrir un recorte de cuatro puntos (…) La tasa de crecimiento de China se desplomaría en caso de una profunda recesión en la zona euro”.Pero el dato más llamativo del informe es que si se presenta un empeoramiento de la crisis de deuda en Europa podría arrastrar al resto de la economía global a una recesión, añadiendo presión a China para que adopte medidas fiscales. Una situación como esta obligará a los chinos, a los ojos del Fondo Monetario, que el gobierno tenga que realizar “un significativo paquete de medidas fiscales (…) La receta que el FMI le recomienda a Pekín es recortar impuestos al consumo, ayudas a los consumidores, incentivos empresariales para que amplíen su inversión, así como el apoyo a la pequeña y mediana empresa”.El problema nos tocará directamente a nosotros vía Brasil, dado que es uno de los mayores aliados comerciales de China. El panorama económico para este año no pinta tan seguro como el año pasado y la incertidumbre económica sobre lo que le pueda pasar a Europa sigue aumentando. Por ahora no sobra reclamar prudencia y sobre todo una agenda económica anti recesiva que minimice consecuencias.