El mini boom petrolero debe aprovecharse

El barril de Brent superó los US$71 tras promesa de China de reducir sus aranceles a muchas importaciones y abrir más su economía.

EditorialLR

Antes de echar la casa por la ventana como se dice popularmente, hay que reconocer que Colombia es un país con petróleo, mas nunca será un país petrolero, por lo tanto las mini bonanzas de los precios del crudo hay que saberlas utilizar para no seguir empeorando o profundizando la “enfermedad holandesa” que tanto daño le ha hecho a la economía; dicho sea de paso, esta afectación debería llamarse “enfermedad venezolana”, para entender mejor las consecuencias de hacer depender toda la economía de la extracción de petróleo y sus consecuentes o aparentemente buenas exportaciones. Hay un solo culpable del desabastecimiento que sufre el vecino país y es haber edificado su economía desde los lejanos años 70 de las ventas a Estados Unidos de petróleo, sin desarrollar una red industrial, bancaria y empresarial que soportara las vacas flacas que siempre les llegan a las economías que derivan su dinámica de los bienes primarios.

Ahora, luego de haber visto como los precios del petróleo cayeron en agosto de 2014 y perjudicaron en su efecto dominó los ingresos de Venezuela, México, Ecuador y Colombia -además de algunos países tradicionales de la Opep- el barril de petróleo empieza a subir con mucha fuerza como resultado de la cartelización de los productores que han acordado producciones y estrategias para hacer que el barril permanezca por encima de US$50, un primer objetivo que se está logrando, pero habrá que esperar hasta cuándo dura este buen contexto. Sin olvidar, eso sí, que la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos está trabajando del lado de los petroleros, máxime luego de que el Gobierno asiático ha dicho que “tomaremos la iniciativa para expandir las importaciones”, palabras que han hecho repuntar más de 3% el barril de Brent, la unidad de referencia para Europa. El anuncio de China de reducir de forma significativa los aranceles de importación para vehículos y para otros productos este año y abrir más su economía, se está sintiendo en los precios: Brent a US$71,04 y West Texas, de referencia en EE.UU., a US$65,51. Esta buena nueva para Colombia está cuñada con los estudios de la Administración de Información de la Energía, que elevan previsiones de crecimiento de la demanda global de crudo este año en 90.000 barriles diarios, para subir en 1,79 millones; y para 2019 se han incrementado las estimaciones en 130.000 millones de barriles, aumentando la demanda diaria en 1,85 millones de barriles. Todo el panorama internacional es muy bueno si se mira con ojos petroleros, pero como siempre, es una noticia agridulce, pues con los buenos precios del crudo siempre llega una refinación más costosas y un repunte de la gasolina.

No podemos olvidar la lección: entre 2002 y 2014, los precios internacionales del petróleo fueron muy buenos, llegando a tocar picos en US$130 por barril, situación que favoreció a algunos países de la región como a Ecuador que desatrasó su infraestructura; a Venezuela, que de manera errónea quiso exportar su fracasada revolución patrocinada con su propio petróleo, pero Colombia, el otro país de la región que llegó a producir un millón de barriles diarios, no logró hacer grandes obras con ese boom del combustible. Pero ahora que las cosas mejoran, ojalá haya sensatez y se administren de la mejor manera estos recursos porque siempre llegarán las vacas flacas.

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