El rescate es solo cuestión de tiempo

La crisis del sistema financiero español y sus repercusiones en europa entran en etapa definitiva para el futuro económico.

En estos momentos ya no se habla de la eventualidad de un rescate de las finanzas españolas, el tema de fondo ahora es cuándo y cómo se llevará a cabo tal operación, y sobre todo, qué repercusiones tendrá en la economía global esta acción, pues el tamaño de la inyección de capitales no será el mismo que el destinado para los recientes rescates de las pequeñas economías de Grecia, Irlanda y Portugal. La crisis bancaria española es tan asustadora para el futuro, que ya es un tema que se toma la agenda de la próxima reunión del Grupo de los 20 que se llevará a cabo en México entre el 18 y el 19 de junio.

Pero hay otro gran inconveniente y es que para la fecha de la reunión del G-20 en México ya se sabrá si los griegos seguirán al interior del sistema monetario del euro, pues el 17 de junio se realizarán elecciones generales que podrían derivar en la salida de Atenas de la moneda única, una eventualidad que aún no ha sido medida en lo político, económico y social en el viejo continente, dado que la crisis bancaria española está ocupando la agenda de la banca multilateral.

La Comisión Europea busca afanosamente en estos momentos que la banca española reciba ayuda directa de los fondos de rescate internacionales, situación que se convierte en una solución al problema de los bancos, pero acarrea desconfianza en los mercados y mayor especulación en las bolsas de valores. Pero esta es una acción que España necesita y que sigue sin contar con el visto bueno de Alemania que se ha convertido en la autoridad rectora de las decisiones económicas del viejo continente. De España depende pedir el paquete de emergencia que salve su sistema financiero, luego de la complicada y polémica intervención de Bankia, el novísimo banco que hace solo un año recogió gran parte de los activos tóxicos de todas las cajas de ahorros desaparecidas en España luego de la crisis de 2008.

El rescate de España sería un gran alivio para su economía que no puede llegar a un escenario político en el que tenga que decidirse por entre su continuidad en el euro o una salvación a su sistema financiero. El caso español -por lo que representa en el PIB de la Unión Europa- es crucial para el sueño de una Europa unida en su moneda, pero tal y como lo afirman los expertos, la pesadilla de Lehman Brothers sería solo un `cuento de aventuras` frente a lo que puede suceder si España quiebra y arrastra en efecto dominó otras importantes economías debilitadas como Italia, o las recuperadas como Grecia, Portugal e Irlanda.

El rescate de los bancos españoles es un hecho que nadie discute, el asunto ahora es cómo y cuándo hacerlo, de tal manera que no se vuelva comidilla de los especuladores que esperan como buitres tal decisión.