Eldorado, sin entrada a Transmilenio

En la primera semana de agosto se entrega una buena parte del nuevo Eldorado, pero aún no hay trabajos de Transmilenio.

Bogotá y una buena parte de las personas que utilizan a diario el transporte aéreo siguen padeciendo el calvario de la Avenida Eldorado y las congestiones en el Aeropuerto Eldorado por cuenta de los incumplimientos de los contratistas, la falta de planeación y la inexistente gestión de algunos funcionarios públicos.

Los puntos más críticos son los siguientes: mientras la Alcaldía Mayor y la Presidencia de la República se ponen de acuerdo sobre el día en el que inaugurarán y pondrán en funcionamiento la primera fase del terminal aéreo, persisten muchos frentes críticos a menos de 115 días para la entrega de las obras prevista para el 29 de junio. La construcción de la calzada de Transmilenio por la 26 o Avenida Eldorado sigue sin entregarse y los constructores continúan rehaciendo cosas, al tiempo que el flujo vehicular por los carriles dedicados exclusivamente a los buses está deteriorando las obras antes de que sean entregadas.

Pero el peor lunar que generará un inevitable cuello de botella vehicular en esta importante zona de la capital es la inexistente conexión de Transmilenio con el Aeropuerto. Las dos construcciones están separadas por unos 300 metros en los que no existe trabajo alguno, lo que ocasiona enormes congestiones vehiculares. Nuevamente, la Aeronáutica no ha hecho nada por darle claridad a la ciudad y a los usuarios sobre este asunto. Es importante que el Gobierno Distrital tome cartas en el tema y lidere la importante conexión de dos obras cruciales para la nueva Bogotá.

El tema es muy importante para el país porque el Aeropuerto es el epicentro de la economía colombiana por donde entran y salen empresarios con rumbo a todas las ciudades colombianas y algunas del exterior. Eldorado es una de las terminales aéreas de mayor movimiento en América Latina en el manejo de carga y se ubica entre los tres primeros aeropuertos en tamaño del movimiento de pasajeros en la región. Los usuarios han tenido que padecer las molestias generadas por un terminal en construcción, luego que se iniciaran las obras en la pasada administración.

A este factor se ha sumado la reconstrucción de la Avenida Eldorado o Calle 26 lo que ha generado un verdadero caos al arribar o salir de Bogotá.  El reto para la Aerocivil y para la administración de Gustavo Petro en la Alcaldía está en sincronizar estas dos importantes obras con el tramo de Transmilenio hasta Eldorado para que verdaderamente se vea una transformación en obras de infraestructura.

El gran hito no es terminar la primera fase del nuevo Eldorado ni de hacer andar los buses de Transmilenio por la 26 como es la obligación contratada, el verdadero aporte a Bogotá está en permitir que los pasajeros puedan moverse en el sistema de transporte masivo más exitoso de Colombia.