Filtraciones de la reforma y otros cuentos

El 'mensajero' no tiene la culpa del infortunio que entrega con las noticias. Minhacienda debe socializar más e imponer menos

El pasado lunes entregamos a nuestros lectores de manera anticipada el borrador de la Reforma Tributaria que prepara el Gobierno Nacional, y que pronto radicará en el Congreso de la República.

Esa función social de informar oportunamente a la cual nos debemos y nos hemos dedicado desde ya casi seis décadas, ha generado al interior de la administración del Presidente Santos toda clase de comentarios descalificadores para con la labor del periodismo especializado, que no es otro distinto a comunicar eficientemente lo que están haciendo los gobernantes, las empresas y demás actores de la economía.

Tomamos la decisión de publicar el grueso de los artículos que están preparando los técnicos de la Dian y del Ministerio de Hacienda porque creemos con profesionalismo sumo -y por la gran responsabilidad que nos asiste como medio de comunicación- que la reforma tributaria no solo debe ser estructural, sino que tiene que ser más socializada para que los impuestos que se derramarán sobre el país económico no sean pactados en reuniones cerradas entre los congresistas ponentes, 'fletados' por intereses económicos, y los todopoderosos lobistas.

No entendemos por qué el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, nos amenaza con investigaciones penales, en lugar de hacer bien su papel como Ministro líder y socializar más sus ideas tributarias, para que no lleguen propuestas en bruto al Congreso como ponerle IVA a varios alimentos o suprimir exenciones que habían dinamizado la economía.

Ya el Presidente desautorizó a Echeverry desde su estadía en China al sorprenderse con el plan de cobrarle IVA de 5% a productos de primera necesidad como lo son la carne, la leche, el arroz y las papas, toda una iniciativa regresiva en la cual tiene mucho que decir el Banco de la República para que pueda dar su opinión sobre el efecto que esta 'idea' tiene sobre la inflación, entre otros aspectos.

Estamos de acuerdo con que el escenario vital para tramitar las reformas es el Congreso, pero una reestructuración tributaria que ronda los mil artículos debe ser socializada por la dimensión y el impacto de las propuestas. El sistema tributario colombiano es una 'colcha de retazos' que nos hace perder competitividad, justamente porque los antecesores del ministro Echeverry, incluyendo al mismo Presidente cuando ocupaba esa cartera, no han hecho bien la tarea de confeccionar una reforma tributaria estructural que brinde seguridad a los inversionistas y que no asfixie a los consumidores y mucho menos a los empresarios.

Señor Ministro: el problema no es la filtración del borrador de la reforma tributaria que no alcanzó a radicar en esta legislatura que muere en 20 días hábiles; el asunto es que las cosas hay que socializarlas, no imponerlas a su juicio.