La carta de los europeos por más empleo

Una docena de países le enviaron una carta al resto de sus socios en la que piden adoptar medidas en pro del empleo.

La generación de más y mejores empleos se ha convertido en una verdadera `cruzada` para los europeos en un momento histórico en donde las cifras de personas sin trabajo alcanzan números récord en países como España, Italia e Inglaterra. La situación ha llevado a que varios estados comunitarios se atrevan a escribir una carta en la que instan al resto de socios de la Unión a adoptar medidas para favorecer el crecimiento y el empleo.

La carta la suscriben España, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, República Checa, Eslovaquia, Irlanda e Italia y va dirigida a los presidentes del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y la Comisión, José Manuel Durao Barroso. En un lacónico comunicado dado a conocer ayer simultáneamente en las casas de gobiernos de esos países "se insta a la Unión Europea a tomar medidas en favor del crecimiento y el empleo con vistas al próximo Consejo Europeo que se celebrará a primeros días de marzo en Bruselas".

Los estados europeos ven en el creciente desempleo no solo un factor que es consecuencia de la crisis económica y del euro, sino un elemento que genera malestar político a mediano y largo plazo. Máxime si se tiene en cuenta que las cifras de desempleo se ensañan con los más jóvenes y que hay fenómenos de crispación social en todas las capitales por la poca esperanza que existe en varios países de encontrar un empleo bien remunerado para universitarios recién egresados. En medio de esta coyuntura han recuperado importancia las acciones de los gobiernos centrales como son la inversión en infraestructura, uno de los sectores que más demanda mano de obra. Por ejemplo en Inglaterra se está apurando el importante proyecto para modernizar el metro londinense.

Si se suman las cifras de desempleados en España e Inglaterra se llega casi a ocho millones de personas de las cuáles más de 53% son jóvenes por debajo de los 30 años, lo que se ha convertido en un verdadero polvorín social que obliga a los ejecutivos comunitarios a tomar cartas en el asunto. Es un hecho que durante las últimas las elecciones presidenciales de España. Éstas fueron incluidas por la situación social y que la opinión pública le ha dado una oportunidad única a los conservadores para enderezar el rumbo económico, pero tienen solo cuatro años para rehacer las cosas, de lo contrario la desesperanza puede apoderarse de una economía que no crece y que es poco competitiva.

Recuperar el empleo en el Viejo Continente no es solo tarea de un gobierno que se la juegue por recuperar la competitividad o hacer obras de infraestructura, es una labor que trascenderá los próximo gobiernos y que dejará una honda huella en las próximas generaciones.