La crisis golpea a la puerta de la economía

La crisis de europa y la lenta recuperación de ee.uu son dos fenómenos que hay que analizar para que no golpeen tan duro

La crisis económica por la que atraviesan Europa y Estados Unidos no puede seguir pasando desapercibida en Colombia, y es un imperativo extremar los controles para que el impacto en el país sea menor. Es un hecho elocuente que el Viejo Continente está en plena recesión casi sin darnos cuenta, pues los estados comunitarios técnicamente llevan más de dos trimestres sin registrar crecimientos económicos. En la otra cara de la moneda está Estados Unidos, que experimenta una lenta recuperación cubierta de incertidumbre, que genera una etapa electoral en donde todo el mundo frena su ritmo hasta que hayan luces de un nuevo gobierno.

El crecimiento de Europa es una ilusión remota, que muchos vaticinan se presentará bien entrado el año 2014; mientras que la generación de empleo en Estados Unidos -uno de los indicadores más confiables- no es el adecuado: el último dato para mayo del año en curso fueron 69.000 puestos de trabajo generados, de los 150.000 que tenían en sus cuentas. Pero si por Europa y Norteamérica soplan vientos de crisis, por el frente asiático las noticias no son mejores. China, que durante los últimos años tuvo un crecimiento sostenido superior al 10% y que ahora ha caído a 7,5%,  es toda una amenaza. Una situación que afectará notablemente a Brasil, que es su principal socio comercial y uno de los países que más afecta a la región latinoamericana.

El gran problema para los empresarios colombianos es que en Estados Unidos y Europa están los mayores compradores de bienes y servicios de valor agregado, y que si sumamos a China tenemos que entre todos ellos superan el 58,4% del destino de nuestras exportaciones. Ya se empieza a ver una pérdida de ritmo en las exportaciones, que en su último dato se perdieron en un 4%. Los despachos de cementos, las licencias de construcción y las importaciones, entre otros datos, empiezan a preocupar. Lo único optimista que se ve en el horizonte es el ambicioso plan de vivienda que tiene previsto el Ministerio de Germán Vargas Lleras, en este frente que seguramente dinamizará la economía. A lo que también se puede sumar la multiplicidad de obras que empiecen a ejecutar los mandatarios locales y regionales, a quienes ya les fueron aprobados sus planes de desarrollo.

Es un imperativo total que el Gobierno Nacional y los gremios de la producción se concentren en un plan estratégico que busque blindar la economía colombiana de las réplicas de una crisis internacional que se está cocinando en Europa, que tendrá repercusiones en Estados Unidos y que inexorablemente tocará a Asia. Ahora que vamos bien, hay que trabajar para que esta situación perdure.