La Liga marca la ruta a equipos de fútbol

Los equipos de fútbol deben pasar de simples “equipos” a verdaderas empresas y mucho mejor si le apuestan a la bolsa para obtener recursos

EditorialLR

No es nuevo el cuento de que los equipos de fútbol vayan a la bolsa de valores de sus respectivos países. Eso es un asunto viejo en el que tienen experiencia los clubes de balón pié de Gran Bretaña, Italia, Portugal, Dinamarca, Turquía y Chile. Ahora La Liga (como se ha posesionado en el mundo futbolero al campeonato español) está en una verdadera cruzada para que varios de sus equipos empiecen a jugar (cotizar) en el mercado secundario. Y para ello no ha escatimado esfuerzos en trabajar a fondo para hacer realidad ese sueño con bancos, abogados, y por supuesto, con los accionistas de la veintena de equipos de su primera división para que en menos de 36 meses estén inscritos los nombres del Real Madrid, Barcelona, Valencia o el Atlético de Madrid, entre los títulos más atractivos del parqué español.

Si miramos la articulación de los motivos que mueven esta iniciativa financiera de alto calado, encontramos que los ingresos de los equipos de fútbol son casi iguales en cualquier lugar del mundo, como Colombia por ejemplo. El fútbol español vende al año unos US$4.000 millones, una cifra que lo convierte en un jugador de 0,32% del PIB español. El negocio del fútbol crece cada año 15,6%, lo que le ha permitido pasar de la quiebra a ser un caso empresarial de estudio universal. Dice el diario español, Expasión, de la Red Iberoamericana de Prensa Económica, Ripe, que “de la facturación registrada, 92% corresponde a LaLiga Santander y el resto a LaLiga 123. Los ingresos por retransmisiones deportivas se confirman como la gran palanca económica, en un contexto en el que la pasada temporada fue la primera de plena aplicación del mecanismo de comercialización y explotación centralizada de los derechos audiovisuales.

El importe que percibieron los clubes por este concepto creció 29,7%, lo que representa 40% del total de ingresos de la competición (…) La facturación por publicidad escala un 17%. La comercialización 11%. Los ingresos por traspasos suben 15,3%”. El llamado Matchday (día del partido) ha caído 3% un movimiento que es normal, pues cuanto más gente vea los partidos por televisión, menos van al estadio.

En Colombia este jugada financiera y estos ingresos que se ven en España aún están en pañales, pero vamos en camino de que los clubes o los equipos se monten en la estrategia de convertir un evento deportivo semanal o quincenal en una ciudad, en una empresa de entretenimiento de largo plazo en la que la preparación del “producto espectáculo” se convierta en una renta real. La Superintendencia de Sociedades ha ayudado a que los equipos de fútbol se formalicen y muestren las cuentas a sus socios y accionistas, de tal manera que la inmensa mayoría consoliden el paso de ser unas pymes familiares a empresas con posibilidades de conseguir recursos en el mercado secundario. Obviamente, hay paso complicados en un mundo tan informal como el fútbol, en puntos como la venta de jugadores, el pago de los impuestos y el alquiler de los estadios. A todos esos problemas se deberán enfrentar los equipos colombianos en menos de una década si quieren seguir transando jugadores con La Liga, Premier o el Calcio, el mundo empresarial entra al negocio del fútbol con las bondades que representan los gobiernos corporativos y la transparencia de las bolsas.

TEMAS


La Liga - Fútbol - Real Madrid - Barcelona - Premier League