La prueba de fuego para la Canciller

Solucionar el impasse con los países del Alba es un verdadero examen para María Ángela Holguín como canciller.

Los colombianos tomamos como una verdadera afrenta nacional el hecho de que los países del círculo bolivariano estén tratando de boicotear la próxima Cumbre de las Américas que se realizará en Cartagena bajo el argumento de que si no invitaban a Cuba ellos no asistirían. Y no es para menos, pues nuestro país como anfitrión no se la puede jugar por uno de los dos bandos, uno, los que están con el eje de Chávez y dos, quienes siguen disciplinados las directrices de Obama.Es una `encrucijada de anfitrión` en la que el Ministerio de Relaciones Exteriores no se puede dar el lujo de casarse con una de las partes en confrontación, máxime si es un asunto de vieja data y que no se ha resuelto en las últimas décadas. Si bien nuestra administración central ha tratado de mejorar las relaciones con Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, algunos de los miembros más connotados del Alba, la posición final frente al tema sí requiere una profunda reflexión porque Estados Unidos es nuestro aliado natural y con el cual tenemos un tratado de libre comercio que aún no ha entrado en juego, pero que será determinante para la economía del futuro.Bien lo ha dicho el mismo Presidente cuando advierte que ‘esperamos que esta liebre que nos saltó en estos últimos días la podamos domar y podamos resolver el impasse que hay ahí sobre la asistencia de unos y otros. Eso debe hacerse como lo dijo la Canciller no a través de los medios de comunicación sino por las vías diplomáticas, por las vías que corresponde’. El papel en este momento de Colombia no es alinearse con un bando ideológico formalmente, ni hacer política en el crucial encuentro de países en el que somos anfitriones. La postura debe ser diplomática en donde ojalá vengan todos los países invitados y que el show no se lo roben, como acostumbra a suceder, el grupo compuesto por Chávez, Ortega, Correa y Morales.Es una prueba de fuego para la canciller, María Angela Holguín, quien durante año y medio de Gobierno ha realizado una labor sobresaliente, al tiempo que ha sido muy bien calificada por los empresarios, pero que todo puede suceder en un momento político en la región marcado por cruciales elecciones en Estados Unidos, Venezuela y México. En este caso, nuestra labor diplomática debe ser ejemplar y tratar de que la Cumbre en Cartagena sea todo un éxito, un escenario para que los presidentes en campaña política, Obama y Chávez puedan asistir y envíen mensajes electorales a sus distintos países.El cuerpo de relaciones exteriores tiene la oportunidad de demostrar que sabe del oficio y que ya pasaron los tiempos en los que la línea política era generar malestar, más que brindar soluciones.