La recesión toca la puerta de la economía

La crisis de la Zona Euro se está convirtiendo en el epicentro de la recesión mundial, según la prospectiva de la Ocde

La crisis de la Zona Euro se está convirtiendo en el epicentro de la recesión mundial, según la prospectiva de la Ocde

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico revisó a la baja las previsiones para 2012 de seis de los siete miembros del G7, y vaticinó que los países más ricos no crecerán más de un 0,3% en el tercer trimestre (mayo, junio y julio) y un 1,1% en el cuarto (agosto, septiembre y octubre); de tal manera que durante todo el año el Producto Interno Bruto será del 1,4%. El epicentro de esta situación se ubica en las economías europeas, que experimentan un peligroso contagio de desesperanza. Según las agencias especializadas de noticias, los departamentos de investigación de instituciones financieras y las bancas multilaterales, el caso más preocupante tiene que ver con la corrección al crecimiento alemán, que pasó de 1,2% a 0,5 en su PIB; igualmente las cifras de Italia pasarán de un 1,2% a un 2,4% en terreno negativo.

Si miramos las cifras de Estados Unidos las cosas no suavizan la preocupación de la Ocde. La economía más grande debería crecer durante los presentes doce meses 2,3%, pero el entorno internacional tarde o temprano le pasará cuenta de cobro a la falta de ánimo económico en el Viejo Continente. Para evitar una verdadera debacle, la Organización le pidió al Banco Central Europeo “rebajar los tipos de interés y que actúe contra los temores de una explosión de la moneda única, algo que se podría conseguir con una intervención en los mercados de deuda para limitar las primas de riesgo a niveles que se justifiquen por los fundamentos económicos”.

Esta situación le puede tocar a la economía colombiana por el lado de las exportaciones, pues una recesión generalizada en las economías más desarrolladas bajaría la demanda de materias primas, de consumo energético y un consecuente flujo de inversiones en mercados emergentes como el nuestro. Nuevamente, asistimos a una prueba de fuego para este final de año y para todo 2013, en el que las autoridades económicas locales deben jugar muy bien las cartas. Por ejemplo, la baja en las tasas de interés debe ser más rápida, de manera que se traslade al consumidor final. No se puede olvidar que el consumo se ha convertido en el sector más dinámico de la economía, y en el que se está soportando una buena parte del crecimiento.

Por su parte, el Gobierno Central debe animar a las autoridades regionales para que empiecen de una vez por todas a construir las obras de infraestructura que se necesitan y que generarán la mano de obra necesaria para mantener un consumo dinámico. Los alcaldes y gobernadores ya tienen los planes de desarrollo aprobados y a la espera de que los empiecen a ejecutar con una óptica social, no solo por la transformación que éstas conllevan, sino por el trabajo y la demanda comercial que le imprimen a las economías del entorno.