La vulnerabilidad y el dólar a $3.050

Todos los mercados emergentes continúan recibiendo el impacto de la crisis que enfrenta la economía de Turquía y se disparan las alertas en los emisores

EditorialLR

Los días por los que atraviesa el mercado cambiario mundial son para ponerles mucho cuidado, como consecuencia de lo que está ocurriendo con la devaluación de la lira turca, la inestabilidad de los precios del petróleo y la escalada de la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos. Todos esos hechos, sin remedio en el corto plazo, han retornado la temida incertidumbre que ha llegado para quedarse al menos antes de que el presente verano del hemisferio norte haga historia. Para la jornada de hoy se espera que la moneda estadounidense no siga ganando precio frente a las divisas de países como México, Chile, Perú y por supuesto Colombia, pero las cosas señalan lo contrario. Y la situación es para ponerle mucha atención por parte del nuevo gobierno en cabeza del Ministerio de Hacienda, sus técnicos, y obviamente los codirectores del Banco de la República, quienes deberán tomar decisiones inminentes en materia de tasas si el precio de la moneda estadounidense se sigue revaluando frente a las emergentes.

Una de las fuentes de información para tomar decisiones financieras ineludible tiene que ver con los precios del petróleo que han caído durante las últimas jornadas, dadas las malas las perspectivas económicas globales y el incremento de las existencias de crudo en Estados Unidos. El barril de Brent cotiza en torno a US$71, mientras que el West Texas Intermediate no pasa de los US$66. Los países petroleros ya estaban haciendo presupuestos con barril de crudo por encima de los US$70 en sus dos presentaciones internacionales, pero como van las cosas será muy difícil mantener esos precios, factor que siempre contribuye a la devaluación de las monedas de los países altamente dependientes del valor del barril de petróleo.

Hace un par de semanas, Bloomberg identificó las economías más vulnerables frente a un eventual contagio generado por la crisis económica de Turquía, incluyendo a Colombia entre los de mayor riesgo debido a factores como el nivel de su deuda externa, que asciende a 40,3% del PIB, y a una inflación interanual de 3,2%. Los otros países que muestran signos de vulnerabilidad similares son Argentina, México y Sudáfrica. Para elaborar esos análisis, la agencia de información económica tuvo en cuenta el saldo de cuenta corriente del Fondo Monetario Internacional, cifras de deuda externa del Banco Mundial y del FMI para 2017, además de las calificaciones de eficacia del gobierno de cada país del Banco Mundial. En el caso colombiano, el análisis proyecta que su vulnerabilidad se debe principalmente “a su bajo beneficio ajustado al riesgo”, lo que indica que aquellos inversionistas que destinen su capital al país recibirán un menor retorno comparado con otras economías más sólidas. Por supuesto, el enrarecido entorno internacional es uno de esos saltos de liebre que no se esperaba en el inicio de la administración Duque, y su ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, deberá actuar con mucha precisión para evitar llevar la economía a un estado de bajo crecimiento, justo ahora que se conocen las cifras del segundo trimestre, cuando el PIB alcanzó 2,8%, un porcentaje muy superior al esperado, pero que sigue siendo mediocre para generar empleos formales y más aún para derramar mayores tributos por parte de las empresas y las personas naturales, los dos focos de contribución que están en espera de un borrador de una nueva tributaria.

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