Las viviendas gratis son para todo el país

Mal momento para que puntos de vista políticos le nieguen a Bogotá las vivienda gratis que ha propuesto el presidente

Es un hecho innegable que la economía experimenta un leve frenazo de cara a las últimas cifras entregadas por los industriales y corroboradas con las expectativas de crecimiento del Banco de la República para este año que fueron ajustadas a la baja. El primer semestre de 2012 no ha sido bueno para los negocios y el entorno internacional empieza a pasarle la cuenta de cobro a la economía colombiana que rápidamente debe encontrar fórmulas locales para no colgarse o quedar dependiendo en exceso de lo que suceda con Brasil, China o los países comunitarios, todos inmersos en una incertidumbre como la padecida en 2008. Y es justamente por este contexto que la iniciativa del Gobierno Nacional de activar un plan de entregar 100.000 viviendas gratis en todo el país emerge como un megaproyecto político que puede sostener a las economías regionales y locales en tiempos de vacas flacas, máxime si la idea se conjuga con la urgente puesta en marcha de la locomotora de la infraestructura.

Algo similar está haciendo la administración política de China de cara al frenazo en seco de su crecimiento. Ha puesto en marcha un ambicioso plan de construir viviendas para reducir la brecha de pobreza, para generar nuevos empleos y para apoyar la dinámica del gigante asiático que este año se proyecta con un PIB cercano al 8%, dos puntos por debajo del histórico de años recientes. Hace un año durante la presentación del XII Plan Quinquenal proyectó construir, renovar y reparar las viviendas de 900.000 familias. En muy buena hora el presidente Santos puso un Ministro ejecutor en ese plan del que esperamos empiece a mostrar resultados en los próximos nueve meses. Pero como siempre sucede en Colombia los intereses políticos localistas le ponen palos en la rueda del interés general.

No se entiende por qué la Administración Distrital en cabeza de Gustavo Petro se le atraviesa al tema dejando a Bogotá por fuera del proyecto nacional, incluso olvidando que la Capital es la ciudad que más viviendas necesita. Ayer dijo el ministro Germán Vargas Lleras que es un “Pecado es dejar a los bogotanos más pobres de los pobres sin vivienda (…) Si no llegamos a hacer un cierre para estas viviendas, éstas podrían irse a otras ciudades (…) La caída en el último año del licenciamiento fue del 57%, los nuevos proyectos bajaron en un 24% y las ventas en un 10%. Solo se ofertaron 297 unidades de Viviendas de Interés Prioritario. Esta situación queremos que se modifique y se enmiende. Tenemos que evaluar cuál fue el impacto de las normas que se consignaron en el Plan de Desarrollo”.

Para el bien de la economía y por el bien de todos, el Alcalde Mayor debe colaborar y dejar a un lado su prematura disputa presidencial con el Ministro. Ese tipo de mezquindades tiene a la Capital sin metro.