Las votaciones privadas más importantes

Más de 370.000 cafeteros en 568 municipios votarán por sus líderes, un evento privado de grandes repercusiones para todo el país

EditorialLR

Suena a verdad de perogrullo decir que la historia económica del país tiene aroma cafetero, pero si miramos que el cultivo es el eje fundamental de las economías de 17 departamentos y 568 municipios de Colombia, el peso de esta realidad hace que las palabras cobren verdadero sentido. Por más de 70 años la actividad cafetera dominó el agro y fue fundamental para la industria, al punto que hasta hace un par de décadas el PIB se medía con y sin trilla de café. Y en lo financiero el peso era tan fuerte que los cafeteros contaban con un representante en la otrora Junta Monetaria, autoridad antecesora de la actual Junta Directiva del Banco de la República, de allí que el acento devaluacionista del peso frente al dólar fuera una constante hasta comienzos de los años 90. Tampoco sin olvidar que la cabeza de la Federación Nacional de Cafeteros tenía igual peso político (a veces más) que el mismo Ministerio de Hacienda. Desde ese entonces el gremio de los cultivadores del grano se organizó por comités departamentales que hasta ahora juegan un papel fundamental en el desarrollo de los municipios y regiones, hasta poder afirmar que son los que generaron institucionalidad donde las alcaldías y gobernaciones no llegaron. A la misma Federación y a los comités se les debe mucha de la infraestructura de las regiones dedicadas a esta actividad por más de un siglo.

Como cada cuatro años, entre mañana sábado y el domingo, se dan cita los caficultores federados para “elegir libre, participativa y democráticamente a sus representantes gremiales a nivel municipal y departamental”. Son las elecciones privadas más importantes de Latinoamérica y son una muestra real de cómo un gremio puede organizarse en beneficio de sus asociados. Para la Federación “las elecciones cafeteras hacen realidad la democracia participativa del gremio cafetero. Permiten a los caficultores elegir a sus líderes y son claves para que los productores decidan el futuro de su gremio. Son la expresión de la confianza de los cafeteros electores en sus instituciones y representantes”.

El sistema de elección es complejo en su organización: para tener cédula cafetera y poder votar, cada caficultor debe contar con mínimo 1.500 árboles en un predio de al menos media hectárea en café y hacer parte del censo electoral. Cada Comité Municipal está conformado por seis miembros principales con sus respectivos suplentes personales, para un total de 12 representantes municipales. En cuanto a la elección de los miembros del Comité Departamental, en cada una de las seis circunscripciones que conforman el Comité Departamental se vota por candidaturas individuales (planchas), cada una conformada por un principal y un suplente, y resulta electa la plancha que obtenga la mayoría simple de votos; se elige así un total de 12 representantes por departamento.

El próximo 1 de noviembre se posesionarán los nuevos representantes que serán los encargados de llevar las riendas de uno de los gremios del agro más valiosos para la economía del país. Es cierto que todo ha cambiado y que la Federación poco a poco ha ido recuperando su papel protagónico en la economía, en medio de un panorama muy competitivo internacional y a pesar de que la caficultura hoy no es la misma que ayer, pero se han adaptado a la nueva realidad del consumo y la producción que sigue siendo muy buena en medio de unos precios muy malos.

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