Pleito al Estado: un asunto de simple justicia

El exministro Carrillo tiene la obligación de velar por los intereses del estado, pero la clave está en los tribunales. Es un dato escalofriante visto con los ojos de quienes les duele no solo la solidez del Estado colombiano sino su futuro: si prosperan más de 260.000 procesos judiciales en su contra, se deberán pagar más de $1.000 billones, una cifra equivalente a un par de veces el presupuesto nacional.

Una situación que no se debe dejar prosperar, pero que en la que también debemos tener cuidado en que con este argumento se desconozcan los errores que ha cometido un Estado especialmente descuidado en varios de sus asuntos cruciales, como la seguridad y la vigilancia del orden económico.Cuando se desagregan el grueso de las demandas en contra del Estado, nos damos cuenta que es el frente de la seguridad, focalizado especialmente en las fuerzas militares, los mayores responsables de las demandas. Esta situación es entendible en el contexto bélico que ha vivido el país en los últimos años, justo cuando ha arreciado el conflicto. Algunos miembros del Ejército y de la Policía se han visto envueltos en situaciones causadas por el desangre que ha vivido el país y los sucesos en que se han visto inmiscuido los agentes del orden.El otro frente problemático tiene que ver con el sector agrario, donde se ha levando un conflicto silencioso durante los últimos años, por el crónico asunto de la tenencia de las tierras y el grave despojo que se acentúo en los últimos veinte años. Si bien son una parte importante de las demandas, este tema se está arreglando con la ley de tierras y el panorama se aclara como nunca se había hecho. Nos llama la atención el tercer frente grande como fuente de demandas en contra del Estado y es el que tiene que ver con el sistema financiero. Su explicación es el fenómeno de las pirámides que sacudió el suroccidente colombiano en el último lustro y que reordenó gravemente la economía de varias ciudades, entre ellas Pasto y Popayán.El sector de la defensa nacional, el sector agrario y el financiero son los tres pilares neurálgicos que han encontrado verdaderas mafias para demandar las arcas nacionales que son de todos. Acompañamos al exministro Fernando Carrillo en su nueva labor al frente de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, para que desenmarañemos a los delincuentes que ven en los impuestos una forma fácil de enriquecerse. La nueva oficina tiene el acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo y el respaldo de todos los colombianos que pagan honradamente sus impuesto y que para nada los quieren ver en las cuentas de los carteles de abogados que han visto en esta fuente una mina de recursos sin control.Pero queda en manos de la justicia todo este asunto, pues no todas las demandas son injustas.