Primer S.O.S. por aumento de la cartera

El crédito de consumo ha subido peligrosamente casi cuatro veces el crecimiento real del PIB de 2011.

Ayer en la mañana el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, junto con el Superintendente Financiero, Gerardo Hernández Correa, sorprendieron al mercado al anunciar que los establecimientos de crédito y el Fondo Nacional del Ahorro deberán hacer provisiones adicionales de carácter transitorio en la medida en que su cartera de consumo presente mayores deterioros.

En pocas palabras las autoridades financieras lanzaron el primer S.O.S. oficial de una situación sobre la cual se ha hablado mucho, pero poco se había hecho.

La medida se adopta porque los riesgos sobre el comportamiento del crédito de consumo siguen vigentes y peligrosamente al alza. En lo particular, el Banco de la República ha anunciado que le está haciendo un monitoreo puntual a la situación, ya que el crecimiento real anual a marzo fue de 22%, casi cuatro veces el crecimiento real del PIB de 2011.

En la última reunión de la junta directiva del Banco de la República se mantuvo inalterada la tasa de interés de intervención, una decisión que se tomó teniendo en cuenta el panorama internacional, la dinámica de la economía impulsada en parte por los altos precios internacionales de los commodities y la moderación de los riesgos sobre la inflación provenientes de las expectativas; no obstante, en ese marco de análisis se conoció que los riesgos sobre el comportamiento del crédito de consumo siguen en alerta naranja.

La cartera vencida de consumo actual se encuentra en 26% una cifra muy alta teniendo en cuenta que hace 5 meses atrás esta se encontraba cerca del 10%. La medida de las autoridades financieras obliga a que aquellas entidades en las que el crecimiento de la cartera vencida se ha acelerado, constituyan una provisión adicional sobre la variación registrada en el último mes en el saldo del crédito. La provisión adicional se calcula sumándole a la probabilidad de incumplimiento actual de cada obligación un 0,5%.

Es muy oportuna la intervención de las autoridades financieras, pues una buena parte del crecimiento económico tiene que ver con el consumo, y el acceso a los créditos de este tipo se han convertido en un porcentaje importante para las utilidades del sistema financiero. Tanto la Superintendencia Financiera como el Banco de la República, y obviamente el Ministerio de Hacienda, deben monitorear que el crecimiento de la bancarización en el país no se haga efectivamente a base de entregar tarjetas de consumo `a dos manos`.

El boom de la banca retail es una realidad que debe manejarse con cuidado en bien de las instituciones y de las finanzas de las personas que no manejan bien sus gastos y sus ingresos. Es tiempo de pensar en las consecuencias de la `fiebre del consumo`.