Puntadas de la tributaria de Carrasquilla

Fiel a la historia el nuevo ministro de Hacienda se viene con su propia reforma tributaria que busca reducir la evasión 30% en un año

EditorialLR

El nuevo ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, le ha va a ser justicia a la tradición de que cada ministro de economía trae su propia tributaria bajo el brazo y ya empieza a dar las puntadas de lo que será su nueva versión de la reforma, a la que se le ha quitado el rótulo de estructural, y que además debe garantizar las promesas de campaña del presidente, Iván Duque, de bajar los impuestos a las empresas para no seguir castigando a los mismos de siempre, moda tributaria que se ha extendido por varios países. El problema es que los impuestos que no se les cobre a unos contribuyentes, debe aplicárseles a otros; situación que en Colombia es bastante fácil, pues la evasión es enorme, al mismo tiempo que la informalidad campea en la economía. Los primeros obstáculos que hay que ir salvando tienen que ver con la socialización, pues el tema tributario asunta a todos por igual y nadie quiere pagar más de lo que viene cancelando. La última gran reforma fue en 2016, cumpliéndose el tabú que en promedio cada 22 meses se aplica una reforma tributaria en Colombia; eso sin contar una buena cantidad de leyes y normas que han modificado impuestos o sus sobretasas. En los últimos 27 años -desde la Constitución de 1991- se cuentan al menos 14 grandes cambios, lo que refrenda que el país político imponen una nueva tributaria en promedio cada dos años. Esta periodicidad de rediseño impositivo ha hecho que se haya incrementado exponencialmente el monto recaudado la Dian, que ha crecido de $2,7 billones en 1991, a $136,4 billones el año pasado; dicho de otra manera un incremento de 5.051%. Pero al mirar el recaudo como proporción del PIB, las diferencias no son tan marcadas si se tiene en cuenta el crecimiento del PIB, la inflación, el gasto público y otros factores.

Hay un detalle muy preocupante y es que en 16 años y con 14 grandes reformas, el recaudo solo ha crecido 5,6 puntos porcentuales. La participación de los impuestos en la economía -partiendo del 2000- que fue de 9,25%, mientras que en 2017, el monto recaudado fue de 14,95% en proporción al PIB. El ministro Carrasquilla está llamado a arreglar de manera duradera la situación de crecimiento industrial ayudando a aliviar la carga que asumen las empresas, aumentar de manera progresiva la renta personal y reducir la evasión, todo con el objetivo superior de buscar recursos para financiar los gastos sociales que debe hacer el nuevo gobierno. La tarea de bajar impuestos a unos contribuyentes, para ponerles o subirles a otros es polémico, pero hay que hacerlo. Ninguno de los ministros de economía colombianos ha logrado arreglar la colcha de retazos, tal como se ha calificado siempre al sistema tributario local y que hace de la economía una de las menos competitivas cuando se le mire por desempeño tributario. Ojalá el nuevo Ministro y la dirección de la Dian tomen en cuenta las promesas del Presidente en materia de facturación electrónica y facilidad para pagar los impuestos, dos factores cruciales que ayudarían a que más colombianos paguen sus impuestos; muchas veces la informalidad existe porque el Estado ha sido ineficiente a la hora de formalizar muchos comercios. El pasado Gobierno hizo intentos pero de muy difícil aplicación, tal como sucedió con el mono-tributo, que no se desarrolló, pero en esencia buscaba ampliar la base de los tributos y los nuevos agentes pasivos de recaudo.

TEMAS


Alberto Carrasquilla - Ministerio de Hacienda - Reforma Tributaria - Tributación - Impuesto de Renta - Impuestos