Puntos claves para la reforma tributaria

El ministro de Hacienda tiene casi lista la nueva Reforma Tributaria, pero antes debe escuchar varios puntos.

Es un hecho que el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Hacienda tiene elaborado el proyecto de ley de reforma tributaria que presentará a consideración del Congreso de la República, en las sesiones que arrancan en la segunda quincena de marzo. Y es una noticia lamentable que poco o nada tendrá de la necesaria reforma estructural de la que tanto adolece el país para unificar la `colcha de retazos` en que se ha convertido nuestro sistema impositivo y el cual deja muchos rotos por donde se cuelan la evasión, la elusión y demás desangres que le pasan la cuenta de cobro a las arcas nacionales.

Se sabe ya que la tarifa del impuesto sobre la renta, situada en un 33%, se bajaría a una cifra cercana al 25%, toda una gabela sobre la cual se montará su justificación de motivos para que en el Congreso no hayan traumatismos. Pero más allá de esta acción debe haber una mejor definición de las actividades económicas para evitar burbujas, como es el caso de quienes arriendan edificios y los declaran como hoteles para acogerse a la exención tributaria que se extenderá hasta 2032 u otras maromas que hacen muchas empresas cuando arriendan bienes para nunca venderlos.

Uno de los puntos cruciales para esta Legislatura debe ser modificar el tratamiento tributario de las donaciones y de quienes tienen contratos de prestación de servicios, que pagan una muy baja tasa de retención en la fuente, tanto para personas naturales como jurídicas. La Dian también debe avanzar en que se puedan presentar declaraciones de renta en forma automática y analizar el necesario gravamen de las pensiones altas como si fueran ingresos de trabajo, eso sí dejando por fuera las pensiones mínimas. Un punto de conflicto, pero que es crucial.

Pero en el asunto en el que más se avanzaría es en la ampliación de la base del IVA sin aumentar tarifas y controlando su devolución que le vale al Estado más de $8 billones. Es necesario que esta reforma revise a su vez los impuestos a la gasolina para evitar que los aumentos de precios afecten únicamente a los propietarios de vehículos y favorezcan al fisco y a los municipios. Este punto sí sería verdaderamente innovador.

Pero seguramente el gran lobby en el Congreso aparecerá cuando se analicen los impuestos para los proyectos de minería que realmente están tributando muy poco con graves daños para el fisco nacional y para la naturaleza. Hay que aclarar el mito de que de unos $26 billones que pueden pagar, sólo estén cancelando unos $6 billones. Es clave que la Dian y el Ministerio de Hacienda ajusten su reforma de marzo a los requerimientos aduaneros de cara al TLC con Estados Unidos, muy encaminados a la lucha contra el lavado de activos y la corrupción.