¿Qué hacer con el mal servicio aéreo nacional?

A la aeronáutica se le pierden aviones, no vigila el servicio que prestan las aerolíneas y no muestra ejecución en el sector

El próximo 29 de junio se entregarán las obras de la terminal internacional del Aeropuerto Eldorado de Bogotá. Seguramente será una efemérides que bien vale la pena resaltar porque es el gran comienzo de una urgente modernización, pero dista mucho de lo que realmente se vive en el sector aeronáutico colombiano. El calvario de problemas que aquejan a los usuarios de las empresas aéreas y a quienes usan con frecuencia los terminales aéreos de todo el país es enorme y el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Transporte -responsable directo de la Aeronáutica Civil- ha sido inferior a los problemas, que no tienen soluciones estructurales a la vista.

Las empresas aéreas están incumpliendo los contratos de transporte de pasajeros y el usuario nunca tiene la razón porque esgrimen razones climáticas y/o administrativas para perjudicar irremediablemente a los viajeros. Un simple trayecto entre Bogotá y Cali o Medellín que en tiempo de vuelo no dura más de media hora, puede convertirse en una verdadera odisea de más de seis horas y el pasajero nunca tiene la razón. El tan anunciado código que protege al consumidor se ha convertido en letra muerta porque siempre hay una razón que prevalece por encima del daño a los viajeros.
 

No es posible que los arreglos a las pistas de diferentes aeropuertos no se planeen con efectividad y que se hagan cada tres meses. Las mismas aerolíneas se han quejado de esta situación y culpan directamente a la Aeronáutica Civil de la total falta de planeación en estas situaciones. Para la Asociación del Transporte Aéreo en Colombia ese es el resultado de la falta de liderazgo y autoridad de esa polémica entidad estatal a la que no solo se le pierden los aviones, ni sabe manejar protestas de sus trabajadores, sino que pasa como si nada en medio del Gobierno Nacional.

El Ministerio de Transporte debe tomar cartas en el asunto con esta dependencia de la cual se ha hablado mucho por su clara mala gestión que sigue perjudicando a los hombres de negocios que diariamente tienen que desplazarse entre las principales ciudades del país. Muchas empresas han optado por las soluciones que brindan las nuevas tecnologías de las comunicaciones para evitar desplazamientos. Pero hay un problema mayor cuando se tiene que viajar y se asumen los retrasos, y es el `desmadre` en el servicio de taxis a altas horas de la noche en terminales aéreos como los de Rionegro y Palmira. Dado que hay muchos vuelos que llegan a la media noche, los taxistas están haciendo su agosto cobrando tarifas hasta de $80.000 por hacer un servicio que usualmente no pasa de $40.000 o $50.000. Ojalá el Gobierno Nacional se preocupe por este asunto que no parece tener buena salida.