¿Turbulencia para la reforma tributaria?

El ministro del interior debe afinar sus estrategias para que el congreso le marche para la próxima reforma tributaria.

No cabe duda de que la estrepitosa caída de la reforma a la justicia le traerá graves secuelas al Gobierno Nacional en materia de proyectos de ley de origen gubernamental que serán presentados desde el próximo 20 de julio. El más afectado será la nueva reforma tributaria que el Ministerio de Hacienda no presentó el pasado mes y que tendrá un recibo huraño, de acuerdo con el ambiente que se vive en todas las comisiones, después del bochornoso suceso de la justicia que terminó con la salida de un ministro y con el enrarecimiento de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, en un momento poco propicio para las peleas, pues el meridiano de la administración Santos ya llega a los dos años.

Lo de la reforma a la justicia le salió mal al Presidente, pero peor le puede salir el trámite de la reforma tributaria, eso si los directores de las carteras de Hacienda e Interior no empiezan a hacer verdadera política en el Congreso, y prefieren seguir `haciendo política` en los micrófonos. La reforma tributaria era ambiciosa entre abril y mayo, pero los últimos borradores muestran que ha perdido contundencia; no obstante muchos artículos necesitan de un amplio apoyo por parte de los congresistas. La llamada `unión nacional` que dominaba los cuarteles políticos de liberales, verdes, conservadores y uribistas, está hecha trizas a la luz de los últimos episodios y la sonada revocatoria, que poco a poco, se cierne como una amenaza sobre el polémico Congreso de la República.

Ya se sabe que la reforma tributaria no es nada estructural y que se convertirá en un nuevo pedazo de tela de la colcha de retazos en que se ha convertido el sistema tributario nacional, al que cada 27 meses le cuelgan uno nuevo, pues no ha habido poder político que se de la `pela` y arregle esta situación que el cuesta mucho al país económico. Y si a esta situación se le suma que la `unidad nacional` en el Congreso no está disciplinada en los estudios y votaciones, una negro panorama le espera al Gobierno en esta la segunda legislatura. Con el agravante de que la administración Santos ya no tiene en la cartera política que lidia al Congreso a un personaje de la talla de Germán Vargas que se movía como pez en el agua en esos recintos.

El país económico y político está a la espera de conocer más detalles de la reforma tributaria de esta administración y sobre todo de cuál será la jerarquía de proyectos que se radicarán el 20 de julio, pues de ello dependerá la agenda política y económica de un segundo semestre marcado por la crispación suscitada por los congresistas conciliadores que le metieron la mano a la reforma de justicia y que ocasionaron la salida del ministro de ese ramo. El ambiente no es el mejor.