Un voto consciente para mejorar el Congreso

El próximo lunes sabremos los nombres que estarán en el Congreso hasta 2022, pero para no perder el voto hay que analizar las propuestas

EditorialLR

En ocho días conoceremos los nombres del grupo de colombianos que tendrán la suerte y la responsabilidad de llevar las riendas del poder legislativo en Colombia hasta 2022. Y no será una tarea fácil poder participar en el Congreso en un momento crucial para el país político, social y económico ad portas de cumplir dos siglos de existencia como república responsable de su propio destino y desarrollo.

Quizá el mayor problema que los próximos legisladores tendrán que remontar es la muy baja credibilidad que han tenido sus antecesores, como consecuencia de los actos de corrupción en que se han visto inmiscuidos y sobre todo porque actúan -en muchas ocasiones- de espaldas a quienes los eligieron. Muchos excongresistas se han olvidado que ser congresista es un honor histórico; que debe ser un privilegio que nace de la confianza de las personas que les dan su voto; no una oportunidad para hacer negocios personales, ni mucho menos, enriquecerse a costas del erario público.

No se puede generalizar diciendo que la totalidad del Congreso actual está capturado por personas corruptas, ni mucho menos gritar a cuatro vientos que todos los legisladores representan sus propios intereses, un rasgo clásico de un país individualista como el nuestro. Hay unas pocas decenas de representantes y senadores probos, dignos de componer y participar en nuestro Congreso, porque así lo han demostrado con sus estudios y compromiso para construir un país mejor en todas sus dimensiones.

Pero para poder seguir mejorando y cambiar la historia del Congreso, además de impedir que se llene de personas inferiores al reto de ser parlamentarios idóneos, hay que reforzar en este momento la importancia del voto; aún estamos a tiempo de ayudar con una elección consciente para poder llevar a la Cámara de Representantes y al Senado hombres capacitados para desempeñarse en el poder legislativo. Solo falta esta semana, siete días, para que se realicen las elecciones el próximo 11 de marzo y debemos sensibilizar entre todos a nuestros cercanos y conocidos para que se haga un voto consciente para poder avanzar a otra etapa de desarrollo económico que traiga resultados sociales.

Hay personas capacitadas entre los aspirantes, no todo está perdido y entre esos pocos hay buenas ideas y propuestas reales, aplicables que están dentro de las posibilidades de ejecución de un congresista. Hay que desconfiar de quienes prometen en sus campañas para la Cámara o Senado cosas que simplemente no van a cumplir porque son tareas por fuera del alcance del Congreso. El otro elemento fundamental para tener en cuenta a la hora de escoger el voto es su utilidad: de nada valen los llaneros solitarios como congresistas, pues la actividad parlamentaria tiene que ver con partidos, bloques y coaliciones, grupos en función de construir leyes que en verdad ayuden a desarrollar la empresa privada, a proteger la inversión, a respetar la propiedad privada y a trabajar en lo social para que más colombianos salgan de la pobreza con empleos formales.

Este será el Congreso de los 200 años de historia y tal responsabilidad no debe dejárseles a congresistas sin preparación, carentes de carácter ideológico que construyan de cara a la sociedad, pero sobre todo que sean personas con el real compromiso de servir una sociedad no sus intereses.

TEMAS


Congreso - Elecciones 2018