¿Y el turismo cómo logrará sus metas?

La prosperidad del sector necesita empresarios con disciplina, visión y seriedad, y mucha cooperación de los gobiernos.

Cuando se reúna la asamblea de Cotelco la  próxima semana en Pereira, los hoteleros y el Gobierno se tendrán que preguntar de nuevo cómo van a cumplir las metas para 2014: recibir cuatro millones de turistas al año, más US$4.000 millones anuales en ingresos de divisas por turismo. Los datos del Ministerio de Comercio muestran que en 2011, el número de visitantes que llego al país por vía aérea creció 7,8% frente a 2010, y el ingreso de divisas por turismo, 8,6%. Son cifras buenas, pero para cumplir las metas, los visitantes y los ingresos tendrán que crecer a una tasa de 10% cada año en 2012 y en los dos que vienen.

Hay otros retos. Para 2013, los planes de gobierno proponen duplicar las frecuencias aéreas internacionales y aumentarlas otro 50% en 2014. Es decir, es el momento para tomar decisiones fuertes, porque como vamos, quizás vayamos bien, pero difícilmente cumpliremos el cometido de hacer que Colombia sea un destino de clase mundial.

Tal vez para empresarios y Gobierno llegó la hora de la audacia. Algunos empresarios del sector parecen creer honestamente que el progreso de su actividad depende de lo que haga el Gobierno en seguridad, en infraestructura, en promoción del país o en convenios internacionales para traer visitantes y líneas de cruceros o aéreas.

Eso es parcialmente cierto. Sin aeropuertos, sin muelles, sin agua, es difícil hacer turismo. Pero no pueden esperar a que se amplíe un terminal o que se haga una doble calzada para hacer negocios y para alcanzar las metas propuestas. Audacia, en el caso del turismo, hoy quiere decir hacer las cosas bien, pero sobre todo, rápido. Las soluciones a los problemas del desarrollo siempre tienen varias capas. Algunas macroeconómicas, pero muchas otras meso y microeconómicas. En el caso del turismo, la opción de la acción inmediata está en niveles locales. Los empresarios con sus gobiernos locales deben actuar juntos.

En ocasiones se empieza por lo obvio, como por tener una secretaría de turismo, un gerente con objetivos y recursos para acelerar los procesos. También por establecer puntos de información a los visitantes, por disponer de señalizaciones claras y en inglés o por limpiar las basuras. Pero a veces hay que pensar en cosas diferentes. Para administrar lugares de turismo se pueden desarrollar gerentes – un proceso que toma un par de años, o traer expertos.

En bilingüismo, otro ejemplo,  también hay que tomar decisiones serias. El Consejo Privado de Competitividad reporta que cerca de 80% de los profesores de inglés en colegios perdieron una prueba básica de ese idioma. En esas circunstancias, en 2014 habrá pocos muchachos bilingües. Los métodos de educación virtual con profesores nativos están inventados, pero hay que coordinar a los municipios con los empresarios para ponerlos a marchar.