Una empresa que perdura y se transforma

El periódico El Colombiano cumple cien años en medio de una profunda transformación que le augura gran futuro. Para que una empresa logre llegar a su primer siglo de sólida presencia en el mercado nacional, se necesita de que en su cultura corporativa se crucen variables y que éstas actúen de manera eficaz para sortear los avatares de la competencia y la aceptación en entre sus clientes o usuarios.

Uno de esos pocos medios de comunicación que han logrado llegar a los cien años en constante renovación es el periódico El Colombiano de Medellín, uno de los diarios más influyentes del país y que con ventaja registra el mayor éxito económico en las regiones.

Al observar el caso empresarial del diario antioqueño encontramos originales rastros en su ADN corporativo que le han permitido pasar de ser un gran periódico a convertirse en la cabeza de playa de un dinámico grupo de medios con iniciativas empresariales segmentadas por públicos y mercados. Ese primer rastro genético tiene que ver con el arraigo por servir a una gran región e interpretar sus necesidades contra viento y marea. El Colombiano es Antioquia y su marca es una parte inherente de la cultura y la información local, nacional y mundial.

El segundo elemento distintivo es su capacidad para reinventar el negocio que le ha permitido abrir exitosas publicaciones en segmentos populares, gratuitos, especializados, en la comercialización de anuncios más efectivos, en las grandes circulaciones e impresiones y los medios digitales. El Colombiano de hoy no es solo un diario regional es un grupo de publicaciones que se cuentan entre las más eficientes y exitosas en cada uno de los nichos en que compite.

Un tercer elemento corporativo es el periodístico, insumo vital para mantenerse por 10 décadas. El carácter de sus comunicadores y directivos ha sido de lejos su marca distintiva que lo ha hecho velar por los intereses de sus lectores y mantenerse vigente y vigoroso en mercados altamente competidos. Existe una cátedra tácita de periodismo `hecho en El Colombiano` que es garantía de objetividad, confiabilidad y lo más importante de conexión con sus diferentes públicos.

Al arraigo regional, a la reinversión permanente y al carácter periodístico, se suma el empuje empresarial que hacen de la empresa informativa una de las más sólidas en un sector económico que tiene más amenazas que certezas y en el cual sobrevivirán los que cuenten con una comunidad societaria conocedora del negocio y comprometida con sus públicos. Cerramos con el quinto rasgo corporativo que le ha permitido llegar a los 100 años y es el respeto y respaldo por la necesaria institucionalidad de Colombia. No en vano portar la marca de El Colombiano no solo es un simple nombre es un verdadero compromiso con el país que lo vio nacer.