Almacenes cobrarán menos impuesto a las bolsas que sean amigables

Alejandro Suárez/LR

En el primer año del tributo se recaudaron cerca de $20.000 millones.

Lina María Guevara Benavides

l 1 de julio de este año se cumplieron los primeros 12 meses desde que empezó a regir el Impuesto Nacional al Consumo de Bolsas Plásticas, una de las modificaciones que llegó con la Reforma Tributaria (Ley 1819 de 2016) que puso en marcha el Gobierno de Juan Manuel Santos.

Durante ese periodo el tributo logró que los colombianos dejaran de consumir 1.000 millones de bolsas, es decir, cerca de tres millones de unidades al día. Esta cifra representó una baja de 50% en el uso y, a la vez, significó un recaudo de alrededor de $20.000 millones.

Sin embargo, desde diciembre de 2016 hasta hoy varias normas se han sumado al tributo. En principio, el artículo 207 de la Ley 1819 estableció el cobro del impuesto a las bolsas plásticas de cargar o llevar y dio las tarifas; mientras que, el 208 eximió a las demás.

Para 2017, la tarifa se ubicó en $20, para 2018 pasó a $30, el próximo año será de $40 y en 2020 de $50. Pero, así como se estableció el valor del cobro, la norma también indicó que habría “descuentos” o tarifas diferenciales (que se reglamentaron con el Decreto 2198 de diciembre de 2017) para las bolsas que ofrecieran soluciones ambientales. El cobro sería de 0%, 25%, 50% o 75% sobre la tarifa, según el impacto (de uno a cuatro) que generara la bolsa al medio ambiente.

LOS CONTRASTES

  • Andrés boterogerente de la cámara colombiana del plástico

    “El problema nunca ha sido la bolsa plástica, sino la falta de educación del colombiano. Este es un asunto 10 veces menor a muchos otros”.


  • daniel mitchellpresidente de acoplásticos

    “Hay un cambio cultural y así como el consumidor valorará que haya bolsas amigables, las empresas también se están transformando”.

Bajo esos requisitos, la norma estableció cuatro niveles de impacto. En el cuarto (el de mayor impacto), si la bolsa cumple la segunda (material reciclado) y la tercera (reutilización) condición, el usuario paga 75% de la tarifa ($22,5). En el tres, las bolsas cumplen con la condición uno (biodegradabilidad) o simultáneamente dos (material reciclado) y tres (reutilización) y el cobro es de 50% ($15). En el nivel dos, deben cumplirse simultáneamente la primera (biodegradabilidad) y la segunda (material reciclado) condición; o la primera (biodegradabilidad) y a tercera (reutilización) para que el cobro sea de solo 25% sobre la tarifa ($7,5). Y, finalmente, en el nivel de impacto uno, en el que las bolas cumplen con las tres condiciones, el cobro es de 0% sobre la tarifa, es decir $0.

Sin embargo, solo hasta el 3 de agosto pasado, fue emitida la Resolución 1481, la cual da los parámetros a la industria para tramitar las certificaciones que avalan las propiedades amigables de las bolsas. En ese sentido, una vez las compañías empiecen a certificarse, la tarifa de cobro del impuesto podría ser hasta de $0.

“La noticia hoy es que en Colombia ya se fabrican bolsas amigables con el medio ambiente que no causan el impuesto. Con los ojos cerrados y sin hacer mayores cambios industriales, los usuarios pueden acceder al total del descuento, porque las bolsas que se fabrican hoy ya no tardan 100 años en degradarse”, aseguró el gerente de la Cámara Colombiana del Plástico, Andrés Botero.

Aún así, para Botero el esquema de tarifas diferenciales no es lo suficientemente idóneo por tratarse de cobros de $22,5, $15 y $7,5, cuando la moneda de menor denominación en Colombia es la de $100. De ahí, que para el directivo, la tarea pendiente es el replanteamiento del uso de las bolsas.

“Que las bolsas ahora sean amigables no significa que sigamos desechándolas indiscriminadamente, porque lo que tenemos es un asunto cultural. El problema nunca ha sido la bolsa plástica, sino la falta de educación de los colombianos. La industria ha perdido 2.500 empleos directos y formales por un impuesto mal intencionado”, dijo Botero.

Según el directivo, el problema de las bolsas es 10 veces menor a otros como la contaminación de los ríos por la minería ilegal. Sin embargo, el enfoque de trabajo debería ser educar al usuario y volcar la recolección de basura al reciclaje.

Ventas de las fabricantes han caído 50%

El presidente ejecutivo de Acoplásticos, Daniel Mitchell, aseguró que las ventas de las empresas formales que producen este tipo de bolsas han sido de 50%. Y aunque, en parte fue producto del impuesto, el usuario ya venía dejando de consumir bolsas antes. Según el directivo, la industria no ve que las ventas se recuperen a los niveles anteriores. Sin embargo, siempre existirá un consumo mínimo, pues este tipo de bolsa, generalmente, es reutilizada por la familia. Además, las firmas están diversificando sus portafolios.

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