Así pueden contribuir las personas y las Mipyme a mitigar el impacto de El Niño
miércoles, 15 de julio de 2026
Desde los hogares y pequeñas empresas también pueden tomar medidas para que la sociedad se adapte a estos cambios climáticos
El Niño ya está aquí. En Colombia se instaló en junio y la Noaa estima 81% de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad fuerte hacia finales de 2026. Sus efectos pueden sentirse en la producción agrícola, el precio de los alimentos y la disponibilidad de energía. Sin embargo, hogares y Mipyme pueden tomar medidas para que la sociedad se adapte a estos cambios climáticos.
Diego López, economista senior de Bbva Research, explicó que el impacto de El Niño será diferente en cada región, y que particularmente en Colombia, "el Niño suele traer menos lluvias y temperaturas más altas, especialmente en las regiones Andina y Caribe. Esto disminuye la disponibilidad de agua, afecta los cultivos y presiona el sistema eléctrico por la reducción de los niveles de los embalses".
Aunque las políticas públicas son fundamentales para enfrentar este fenómeno, la preparación de ciudadanos y empresas también es clave. Los expertos señalan que si bien sus acciones no pueden detener El Niño, sí ayudan a reducir sus efectos y fortalecer la capacidad de adaptación de las comunidades.
Por ejemplo, ante una posible escacez de alimentos, Antonio Rudas Muñoz, Director de Ingeniería Ambiental de Areandina, sede Valledupar, explicó que "hay que aprovechar este momento que todavía hay alimentos y están a buen precio".
Agregó que "es importante optaro por opciones como métodos de conservación de alimentos, los cuales pueden hacer que estos duren por al menos seis meses. Eso se puede hacer con el arroz, con los fríjoles, con los diferentes tipos de granos, semillas. También se puede almacenar la sal por mucho tiempo".
Rudas explicó que alimentos como la miel pueden durar muchos años guardados. "Lo otro es tener sistemas alternos de producción de energía fotovoltaica y de viento. Este es el momento de ponerlas activas".
El uso eficiente del agua es una de las principales recomendaciones. Reparar fugas, reutilizar agua para algunas tareas domésticas, instalar dispositivos ahorradores y evitar el desperdicio son acciones que contribuyen a preservar el recurso durante los meses de sequía.
Rudas señaló que "si no hay dispositivos de almacenamiento de energía, lo más serio va a ser el agua, el reto más grande que tenemos. Con un fenómeno de El Niño con esta intensidad, corremos el riesgo de un racionamiento de agua".
Para las Mipyme, la eficiencia hídrica y energética también representa una oportunidad para reducir riesgos y costos. Detectar fugas, optimizar procesos, modernizar equipos de alto consumo y promover una cultura de ahorro fortalecen la operación del negocio en periodos de escasez.
El ahorro de energía cobra especial importancia debido a la alta dependencia del país de la generación hidroeléctrica. Apagar equipos que no estén en uso, aprovechar la luz natural, realizar mantenimiento a los sistemas de climatización y utilizar iluminación LED ayudan a disminuir la demanda eléctrica.
La prevención de incendios forestales también es esencial. Evitar quemas, no arrojar colillas de cigarrillo en zonas rurales, abstenerse de hacer fogatas en lugares no autorizados y reportar cualquier conato de incendio puede prevenir emergencias durante la temporada seca.
En el ámbito empresarial, elaborar planes de contingencia, prever posibles interrupciones en el suministro de agua o energía, diversificar proveedores y capacitar al personal permite mantener la continuidad de las operaciones.
La preparación sigue siendo la herramienta más efectiva frente a El Niño. La suma de acciones en los hogares y las Mipyme no evitará el fenómeno, pero sí puede reducir sus impactos sobre la economía, los recursos naturales y la calidad de vida de la población.