Camacol Antioquia apoya la educación en las obras

Ferney Arias Jiménez - ferneya@elcolombiano.com.co

El diploma que recibió la semana pasada Frank Tascón Londoño, es el primer escalón alcanzado en el ascenso que pretende hasta una técnica o especialización en electricidad.

'El pensao mío es salir adelante ahora que me están dando otra oportunidad, ya que no aproveche la que me dieron en la casa, anteriormente. Quiero recuperar el tiempo perdido', afirma este trabajador de la construcción que se graduó, luego de adelantar el curso de básica primaria que recibió durante los últimos seis meses, en la obra en la que trabaja, en el Suroriente de Medellín.

Tascón Londoño fue uno de los 157 obreros que se benefició del programa Obras Escuela, que hace cuatro años comenzó la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), y que contabiliza 1.508 trabajadores graduados en Antioquia.

Viviana Vargas Restrepo, docente que acompañó el proceso de Londoño y otros tres empleados de la firma Arquitectura y Concreto, destaca como la iniciativa ha permitido sacar del analfabetismo a muchos obreros y a otros completar sus estudios de primaria y secundaria.

Responsabilidad social

Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, resalta el impacto social y personal que logra el programa. 'Siempre recuerdo el caso de un trabajador que luego de hacer el curso confesó que ya no pagaba dos o tres pasajes demás, porque había aprendido a leer'.

El dirigente también reconoce la disposición de las empresas, 93 en total que han tenido el programa, por facilitar el espacio dentro de la obra para que los trabajadores puedan estudiar.

Frank Londoño, por ejemplo, llegaba a las seis de la mañana al aula ubicada en la obra, estudiaba durante una hora y el resto del día cumplía sus tareas como empleado de oficios varios.

En los cálculos de Loaiza faltan otros 4.000 trabajadores de la construcción, de los 112 mil que hay en Antioquia, por aprender a leer y escribir.

Según las estadísticas de Camacol el 70% de los accidentes en las obras obedece a que los obreros no saben leer, ni escribir o no entienden las instrucciones.

La profesora Viviana Vargas asegura que a muchos de los obreros hay que hacerles trabajo de motricidad, como si fueran niños, para que aprendan a tomar el lápiz o a recortar.

Otra de las educadoras explica que el proceso exige paciencia, tanto de los docentes como de los estudiantes, y que uno de los puntos más críticos se da en el momento en que se empieza con la división por dos cifras.

'Por lo general, el grado de dificultad, hay desmotivación y pareciera que no hay avances, pero siempre le he dicho a mis muchachos que no se enojen, que tenemos todo el tiempo del mundo para aprender', dice la docente que acompañó el proceso de los trabajadores de la construcción.

La idea del gerente de Camacol Antioquia es que Obras Escuela tenga el aval del Ministerio de Educación para que los trabajadores de la construcción como Londoño puedan capacitarse, hacer las tareas con sus hijos y construir un futuro con mayores posibilidades. 'Después de esta diploma sigo pa delante, haré el bachillerato y mi meta es dejar de trabajar en la construcción', sostiene Frank Londoño.

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