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China lidera la tierra agrícola mundial, mientras Colombia se ubica de 27 en el ranking

Gráfico LR

Según el listado, el liderazgo de China responde tanto a su extensión territorial como al peso estructural de la agroindustria dentro de su economía

Carlos Arturo Duque Pulido

Las tierras agrícolas en el mundo superan los 18 millones de millas cuadradas y siguen siendo el pilar de la producción de alimentos a nivel global. Según datos de la FAO recopilados por el Banco Mundial, China se posiciona como el país con mayor extensión agrícola, con cerca de dos millones de millas cuadradas, seguido por Estados Unidos (1,6 millones) y Australia (1,4 millones).

En este panorama, Colombia ocupa el puesto 27 a nivel global, con 156.306 millas cuadradas de tierras agrícolas, dentro de un ranking dominado por grandes economías agropecuarias. El top cinco lo completan Brasil y Rusia.

Según el listado, el liderazgo de China responde tanto a su extensión territorial como al peso estructural de la agroindustria dentro de su economía. Cerca de una quinta parte de su población está vinculada a actividades agrícolas, lo que ha permitido consolidar al país no solo como el mayor productor, sino también como uno de los principales consumidores de alimentos del mundo

En contraste, naciones con mayor tamaño geográfico como Canadá o Rusia cuentan con menor superficie cultivable debido a condiciones climáticas adversas, como la tundra y las bajas temperaturas, que limitan el uso del suelo.

Gráfico LR

En el continente americano, Brasil destaca como potencia agrícola global gracias a su liderazgo en productos como la soya y la caña de azúcar. Más atrás en el ranking aparece Colombia, que se ubica en la posición 27, por debajo de mercados como Ucrania, reconocido por su producción de granos, y Argelia, que también figura dentro del grupo de las 30 mayores extensiones agrícolas.

Desertificación en África

Los países africanos representan casi la mitad de los 50 países con mayor superficie agrícola. Entre ellos destacan países de gran tamaño como Sudán ( 435.000 ), Sudáfrica ( 372.000 ) y Nigeria ( 268.000 ).

Al igual que otros países de Eurasia y América, la agricultura africana se enfrenta cada vez más a los desafíos que plantea el cambio climático.

En particular, el avance de la desertificación se ha convertido en uno de los principales factores que está reduciendo la disponibilidad de tierras agrícolas a nivel global, con impactos especialmente visibles en regiones vulnerables como el Sahel africano. El aumento sostenido de las temperaturas, sumado a la variabilidad de las lluvias, ha deteriorado la calidad del suelo, disminuyendo su fertilidad y limitando su capacidad para sostener cultivos constantes.

FAO sobre el uso de la tierra

El acceso y la distribución de la tierra siguen siendo factores determinantes para la producción agrícola y la seguridad alimentaria a nivel global. De acuerdo con la FAO, las brechas en la tenencia limitan el desarrollo productivo, especialmente en países en desarrollo donde persisten desigualdades en el acceso a este recurso.

“La inseguridad de la tierra es una de las formas más perjudiciales de desigualdad, que se paga con una menor productividad, una resiliencia más débil y una peor nutrición”, afirmó Máximo Cullen, economista de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

El organismo advierte que una gestión más eficiente y equitativa del suelo puede mejorar la productividad, al tiempo que favorece la sostenibilidad de los sistemas agrícolas. En este contexto, la formalización de la propiedad y el acceso a financiamiento se consolidan como elementos clave.

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