Colombia, camino a las cero emisiones

Juan Carlos López

La implementación de tecnologías relacionadas con vehículos eléctricos (VE) representa un un gran reto para la industria automotriz.

Ya que no se trata sólo de comercializarlos, sino de generar toda una cultura de consumo responsable con el medio ambiente. El desafío también está en manos del gobierno, porque se necesitan políticas puntuales que sirvan como marco jurídico -beneficios, subsidios para quienes usen VE- del camino hacia las cero emisiones.

El mercado colombiano de vehículos ha sido uno de los pilares fundamentales del alza económica del país en los últimos años. Sin duda, estas son buenas noticias para el sector. Pero, si se trata de ser responsables con la ecología, hay que hacer un llamado a la conciencia, porque a mayor cantidad de carros en las ciudades, mayores emisiones. Por lo tanto, es hora de dar el paso hacia una nueva forma de movilidad, pensando en un hábitat sostenible para las próximas generaciones.

Los VE están diseñados con un sistema de propulsión muy distinto al tradicional: no generan vibraciones, no tienen exhosto, no necesitan aceite y emiten un ruido muy bajo. Estos factores, completamente nuevos en la mente del consumidor, pueden llegar a ser una barrera. Por eso, es importante resaltar que detrás de toda esa nueva concepción del vehículo hay grandes beneficios. Los VE no consumen combustible, por lo tanto, no generan gases contaminantes de CO2, no queman aceite y disminuyen la contaminación auditiva. En otras palabras, los VE contribuyen con el aire limpio, reducen el impacto de la movilidad en el medio ambiente, no generan polución y contribuyen con un hábitat más saludable en las ciudades.

El gran desafío del país es apropiarse de la cultura de cuidado y protección del medio ambiente. Esta labor nos involucra a todos, ciudadanos, sector privado y gobierno en todos sus niveles, nacional, regional y local, porque entre todos tenemos que generar las condiciones regulatorias y de mercado para que el vehículo eléctrico en Colombia sea una realidad a mediano plazo.

Necesitamos políticas del Estado que regulen la introducción de este tipo de transporte para uso privado y público, en países como México, Brasil, Puerto Rico y Costa Rica el vehículo eléctrico ya entró a circular para transporte público. En México se ha implementado el uso de taxis eléctricos con el fin de reducir los niveles de contaminación del centro del DF. Nissan entregará 100 Leaf para contribuir con esta iniciativa.

Según estimaciones de la Unión Europea, la meta hacia el 2020 es que el 10% del parque automotor de los estados miembros esté conformado por autos eléctricos. Con este porcentaje, las emisiones de CO2 se reducirán 25%, que equivale a 81 millones de toneladas menos de CO2. El beneficio para la atmósfera, según la UE, sería equiparable con sembrar 2.000 millones de árboles

Este es un reto de todos, en donde como sector debemos trabajar unidos en busca de soluciones ecológicas y regulatorias de la mano de los gobiernos nacional, regional y local, que permitan la implementación de los VE. En Nissan, confiamos en que modelos como el Leaf, próximo a ser presentado en el país, serán fundamentales a la hora de instalar el chip cero emisiones en la conciencia de los consumidores.

Un sector económico que es responsable con la ecología
Esta forma de ver el futuro la están emprendiendo, además de Nissan, otras marcas. Chevrolet, Renault, Mitsubishi y Toyota, por mencionar algunas, han hecho un énfasis importante en el desarrollo de autos eléctricos e híbridos, pensando en la necesidad de cambio que necesita el mercado, en beneficio de la sociedad. Esto significa que es posible pensar en un sector automotor unido hacia las cero emisiones.

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