Corpocesar lidera alianza para preservar al bosque El Agüil

Colprensa

En la periferia de la zona urbana del municipio de Aguachica, en el departamento del Cesar, se encuentra uno de los tesoros de la biodiversidad del país.

Se trata del bosque el Agüil, una belleza tropical que sobresale en medio de la urbe y que está en peligro por el crecimiento de la población que amenaza su fundamental supervivencia.

Para frenar su extinción, la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) y el grupo de investigación en Biodiversidad y Cdel instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, hicieron una alianza estratégica para hacer un inventario de la riqueza de este bosque y buscar estrategias para preservarlo.

Producto de esa alianza se publicó el libro 'Bosque del Agüil (Aguachica, Cesar), Biodiversidad, Educación Ambiental y Conservación', para que los habitantes de esta población conozcan la riqueza ambiental que los rodea y aprendan a protegerla, cuidarla y a conservarla de manera correcta.

Y es que después de tener 20 hectáreas de bosque tropical, El Agüil hoy tiene tan solo ocho hectáreas, que deben ser preservadas porque en ellas habitan unas 200 especies de plantas, algunas de ellas extintas de todo El Caribe.

Según el inventario que hace el investigador en temas botánicos y editor del libro, Orlando Rangel, en este bosque se han encontrado unas 90 especies de aves, 40 de mariposas, 21 de mamíferos, sumado a 20 tipos de reptiles entre culebras, lagartos y tortugas.

La tala de árboles en este bosque para la extensión de la producción agrícola, especialmente la de los cultivos de palma, está amenazando la supervivencia de estas extensiones de arbustos. Sin embargo, para Rangel el principal enemigo de El Agüil es el crecimiento de la urbe que a su paso invade terreno y contamina las quebradas que nacen en este paraíso tropical con desechos humanos.

Acorde con la información suministrada por la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional, en los estudios realizados en la zona, se encontró un alto porcentaje de microorganismos que afectan la salud humana y de los animales en el agua del caño El Pital, uno de los principales cuerpos hídricos del bosque.

Entre las bacterias halladas por este estudio están los enterococos, que son importantes indicadores de contaminación fecal, y las aeromonas, que producen una sustancia que causa intoxicación en los humanos. También se hallaron microorganismos peligrosos como el enterobacter, que es el causante de infecciones respiratorias en el hombre.

Protección forzosaUna de las propuestas que hacen los investigadores de la Universidad Nacional es que se declare el Agüil como una zona de reserva, ya sea municipal o departamental para poderla recuperar y evitar que la extensión de la actividad agrícola y de la urbe ponga en riesgo la biodiversidad de este bosque.

Según Rangel con esta medida se tendrá que buscar un adecuado administrador del bosque, por ejemplo, a través de la figura de un jardín botánico, que se encargará de proteger y mantener estable la reserva natural, tal y como funciona en otras ciudades del territorio colombiano.

El investigador sostiene que de esta forma también se puede promover la educación ambiental, la recreación y el turismo dirigido en una zona que es de los habitantes de Aguachica, pero que debe aprender a cuidadar.

Para crear sentido de pertenencia por el bosque, los investigadores y Corpocesar diseñaron cartillas y pleglabes que resaltan la importancia de El Agüil. También señalizaron senderos ecológicos en la zona y le pusieron nombres a las plantas más comunes para que las personas aprendan con cada visita que realizan a esta importante reserva natural.

En este bosque están ubicados los 30 nacederos de agua que le dan el nombre de Agüil, convirtiéndolo en una zona de conservación. Así mismo, hay una zona caracterizada por su elevación de pendiente suave y su vegetación de porte bajo.

La tarea de recuperación viene desde el año 2010

Los intentos por evitar la pérdida del bosque El Agüil vienen desde 2010 cuando, con una inversión de más de $240 millones, Corpocesar inició la recuperación de esta reserva natural. Entre las tareas que se definieron para preservar uno de los ecosistemas más importantes de ese municipio está el aislamiento de varias zonas del bosque para la protección de más de 30 nacederos de agua que surten del líquido a la ciudad en épocas de escasez, la implementación de estrategias para el control y mitigación de la contaminación en el bosque y en el caño el Pital.