Edificios Inteligentes, un pacto con el ambiente

Iván Granados

Quienes construyen un edificio nuevo, o bien remodelan uno ya existente, deben tener en cuenta que nuestra realidad demanda un uso más eficaz de los recursos disponibles para extraer el mayor rendimiento y reducir los costos sin comprometer la calidad y el cuidado sobre el planeta.

Llevar un acercamiento inteligente en este tema puede traducirse en un ahorro de energía de hasta 30%.

El diseño y construcción de edificios actualmente demanda la introducción de requerimientos que hasta hace pocos años no se consideraban. Por ejemplo, incluir una sala de servidores dedicada, soluciones integradas de ventilación, aire acondicionado y redes de energía inteligentes. Sumando igualmente los retos de la administración energéticas de las instalaciones ya existentes.

Cada cliente tiene necesidades únicas, pero hay que tener en cuenta que solo la iluminación en un edificio representa el 40% del consumo de energía. Con las soluciones de edificios inteligentes, se pueden reducir significativamente los costos de instalación y funcionamiento, mejorando la flexibilidad de la utilización del espacio, aumentado la productividad y comodidad de los empleados, así como la reducción del impacto medioambiental.

En el caso de las soluciones de Schneider Electric incluyen sistemas de gestión de edificios inteligentes, control de calefacción, ventilación y aire acondicionado, control de iluminación, y corrección del factor de potencia. Estos programas pueden ser fácilmente adaptados a las necesidades exclusivas de cada usuario.

La utilización de los recursos más inteligentemente es una forma de decir que los presupuestos son más ajustados, y la competencia sigue siendo muy fuerte. Por otro lado, las legislaciones de regulación medioambiental se hacen cada vez más estrictas. De modo que, optimizar el rendimiento del edificio es una condición en la que Schneider Electric tiene las herramientas para hacer que su edificio trabaje por usted, con el fin de ayudarle a resolver estos retos a los que se enfrentan propietarios de edificios en todo el mundo. Los resultados de nuestras soluciones pueden suponer una reducción de hasta el 30% en costos de energía.

La adopción de una estrategia de edificio inteligente se traduce en tres beneficios fundamentales:

1. Mayor productividad y bienestar. El entorno de trabajo de los empleados en un edificio tiene un efecto directo en su productividad y satisfacción general.

Los edificios ecológicos ofrecen mejor luz natural, vistas al exterior y calidad del aire en interiores. Un entorno de trabajo saludable atrae nuevos empleados, reduce la rotación de personal e incluso hace que las personas se enfermen y falten menos.

2. Menos emisiones de CO2 en el planeta, así como menor demanda de servicios municipales y menos erosión. Los edificios ecológicos consumen menos energía y agua. Esto produce una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, de los costos y de la demanda general de servicios públicos.

3. Menos uso de energía y más valor de la propiedad. La reducción de los costos de energía es uno de los principales beneficios de los edificios ecológicos. La medición, el monitoreo y la automatización de los sistemas del edificio permiten que los equipos se utilicen solo cuando sea necesario y que las operaciones se desarrollen con la máxima eficiencia.

La adopción de características ecológicas
Las prácticas tradicionales de construcción que ignoran el impacto en el planeta pueden tener consecuencias negativas graves, como erosión del suelo e inundaciones. La administración de la instalación, el paisajismo y otras características de los edificios ecológicos pueden reducir enormemente estos problemas. Cuando se reducen los costos operativos de un edificio, aumenta su ganancia operativa neta (NOI).