El campo tendrá como aliada a la Corporación El Minuto de Dios

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Después de activar un conjunto de iniciativas vinculadas a la recuperación de la infraestructura por la ola invernal que afectó a Colombia entre 2010 y 2011, la Corporación El Minuto de Dios emprenderá nuevos programas sociales que no solo pretenden continuar ayudando a los menos favorecidos, sino que además representan una significativa ampliación de su rango de acción social.

LR entrevistó al gerente general de la Corporación El Minuto de Dios, Ernesto Peláez, quien explicó que a partir de enero de 2013 se activará un programa de fortalecimiento y educación al campesino o agricultor colombiano.

'Estamos desarrollando mucho el acompañamiento al agro nacional, a los campesinos. Queremos trabajar muy en línea con el Gobierno en la restitución del campo. El objetivo es que a través de diferentes programas la gente vuelva al campo y se de cuenta de que este sector es un motor importante para la economía del país', indicó Peláez.

La idea de la Corporación El Minuto de Dios es activar en los 13 departamentos donde tiene presencia una serie de cursos o programas de enseñanza, que le permitan al agricultor colombiano mejorar su esquema de producción, sus formatos de comercialización y quitar los eslabones de la cadena que finalmente terminan encareciendo el producto.

Aunque el programa apenas está en la fase de estructuración y definición, Peláez explicó que trabajarán en las cuatro zonas del país donde la corporación tiene presencia: Norte, Noroccidente, Suroccidente y Centro. 'Queremos enseñarles a los agricultores a ser más eficientes, a sacar verdadero provecho de su actividad comercial y a ayudarlos a conseguir un alto grado de calidad de vida. La meta que nos hemos planteado es que este acompañamiento comience a partir de enero de 2013', precisó.

Ayuda en la ola invernal
Aunque son muchas las líneas de acción social que ejecuta la Corporación El Minuto de Dios, una de las más destacadas fueron las actividades que se realizaron para ayudar a los afectados de la ola invernal.

Peláez hizo un resumen del balance que el organismo hizo hace unas semanas sobre este tema, del cual destacó que el aporte para la reconstrucción de viviendas, albergues, escuelas y centros de estudios ascendió a $138.200 millones, recursos que llegaron de Colombia Humanitaria, Banco Agrario y CHF.

En total, se beneficiaron a 51.870 familias con un promedio de integrantes de 5 personas. El trabajo consistió en recuperar 45.000 viviendas, 4.000 albergues y 85 escuelas y centros educativos. Los departamentos donde se hizo este trabajo social son Guajira, Magdalena, Chocó, Boyacá, Cauca, Nariño y Bolívar. En este último, según detalló el gerente de la Corporación, las actividades se concentraron en su mayoría en la reconstrucción de escuelas y centros educativos.

'La construcción de los albergues temporales y la reparación de viviendas en las cabeceras municipales de Chocó, Magdalena, Cauca, Nariño y Boyacá se llevó $89.180 millones; la reparación de viviendas en el sector rural de La Guajira, Magdalena, Cauca, Nariño y Boyacá ascendió a $42.022 millones y CHF Internacional, cuyo propósito es la reparación de escuelas en el departamento de Bolívar, contó con una suma de $6.997 millones', explicó Peláez.

El gerente general de la Corporación El Minuto de Dios también preció que la inversión por parte de este organismo fue de aproximadamente $2.500 millones, suma que fue empleada en ayudas humanitarias o en la población vulnerable.

'Fumigamos 139 hectáreas que no necesariamente están ubicadas en los departamentos donde firmamos los convenios. Un caso fue el de Bosa, en Bogotá, o en Útica, donde necesitaban tener mayor salubridad pues las inundaciones estaban generando muchos vectores o zancudos', concluyó.

Los obstáculos que se superaron en medio de la ayuda
Es fácil decir que las empresas, corporaciones o asociaciones ayudan a la población, pero poco se habla de los obstáculos que deben superar para que tales beneficios se concreten. Por ejemplo, en el caso de la ola invernal, la Corporación El Minuto de Dios enumeró las siguientes dificultades que tuvieron que superar: inconsistencias en las bases de datos del Registro Único de Damnificados suministradas por Comité Regional de Prevención de Desastres, fallas en el empalme con las nuevas administraciones para dar continuidad a los convenios, deterioro de las vías y falta de medios de transporte, demoras de las alcaldías en la expedición de certificaciones de tenencia de los predios de los beneficiarios, entre otros.