El valor intangible de ayudar
viernes, 5 de junio de 2026
Según datos de World Vision y World Bicycle Relief, el acceso a bicicletas en La Guajira ha permitido que el ausentismo escolar baje en un 20% y que las llegadas tarde a clase disminuyan en un 42%
Peter Gape
Las iniciativas y labores solidarias, que en la mayoría de las veces ocurren en silencio, suelen tener un rostro de bien cuantificable: ropa, alimentos, medicina, juguetes, dotación deportiva, tecnología, equipos de transporte o insumos de construcción, por mencionar algunos ejemplos comunes.
Dichas contribuciones, como es apenas lógico, persiguen un beneficio concreto -mitigar el hambre, cerrar la brecha digital, mejorar las condiciones de habitabilidad, etc.-, que, en ocasiones, no permiten dimensionar todo el impacto positivo de la ayuda que se presta, pues existen ganancias indirectas y factores intangibles que no siempre se contemplan.
Un ejemplo de este impacto es ‘El Poder de la Bici’, una iniciativa que, junto a aliados como World Bicycle Relief, ha entregado más de 330 bicicletas en comunidades de La Guajira desde 2023. Esta experiencia, a propósito del Día Mundial de la Bicicleta que se celebró el pasado 3 de junio, demuestra cómo una herramienta puede transformar vidas, apoyando de manera directa a niñas y niños, e impactando positivamente a más de 1.600 personas de sus entornos familiares y comunitarios.
A primera vista, pareciera ser una causa encaminada únicamente a mejorar la movilidad. Sin embargo, cuando se analiza con más detenimiento, la bicicleta se convierte en mucho más que un medio de transporte: se vuelve un instrumento para asistir a la escuela, reducir las horas de trayecto, estar activos y disponer de más tiempo para descansar y compartir en familia.
De hecho, según datos de World Vision y World Bicycle Relief, el acceso a bicicletas en La Guajira ha permitido que el ausentismo escolar baje en un 20% y que las llegadas tarde a clase disminuyan en un 42%; aspecto que permite concluir que un apoyo puntual, como la movilidad en este caso, trasciende y se convierte en un determinante de la continuidad y la permanencia educativa en este territorio.
Adicionalmente, es importante reconocer la dimensión humana que existe detrás de cada acción solidaria. No se trata únicamente de entregar una bicicleta que facilite la movilidad y contribuya a que niñas, niños y adolescentes puedan llegar a la escuela de manera diferente y constante. También representa un mensaje de esperanza, cuidado y compromiso con su protección y bienestar, ya que cada bicicleta es una muestra de que hay personas y organizaciones que creen en su potencial y trabajan para que puedan ejercer sus derechos, superar barreras y construir un mejor futuro.
Cuando una bicicleta, o cualquier otro recurso, llega a las manos de una niña, un niño o un adolescente, no solo se está entregando un bien material. También se está enviando un mensaje de reconocimiento, confianza y compromiso con su porvenir. Los gestos de solidaridad construidos desde la empatía y el encuentro humano tienen el poder de fortalecer la autoestima, alimentar los sueños y recordar a la niñez que no está sola en los desafíos que enfrentan. Es por esto que a esta causa el año pasado se unieron SBS Seguros, la ciclista Juanita Arias y su comunidad “Las Enriquetas”, que nos permiten seguir llegando a más niñas y niños.
Por todo lo anterior, y con el objetivo de alcanzar la meta de 500 bicicletas entregadas, desde World Vision Colombia invitamos a personas, empresas y organizaciones a sumarse a iniciativas como “El Poder de la Bici” y ser parte de una transformación que va más allá de la movilidad. Cada aporte contribuye a que más niñas, niños y adolescentes puedan acceder a oportunidades, permanecer en la escuela y avanzar hacia un futuro con mayores posibilidades de desarrollo.