Laboral

El voluntariado corporativo gana peso como estrategia empresarial en 2026

L’Oréal Group

Mediante diversos programas de compañías como L’Oréal Groupe demuestran cómo estos programas cambian la colaboración interna

Isabella Rodríguez Ángel

El voluntariado corporativo se ha consolidado en 2026 como una herramienta estratégica dentro de las políticas de sostenibilidad y talento humano de las grandes compañías. Estos programas consisten en la donación de tiempo, esfuerzo y conocimiento por parte de los empleados para apoyar causas sociales o ambientales con el respaldo institucional de sus empleadores.

Las organizaciones implementan diversas modalidades que van desde jornadas de trabajo de campo hasta el voluntariado profesional o pro-bono, donde se aplican habilidades técnicas específicas para fortalecer la estructura de organizaciones sin fines de lucro. Los objetivos que persiguen las compañías al integrar estas prácticas trascienden la dinámica empresarial tradicional, enfocándose en la construcción de una cultura organizacional sólida.

A través de estas iniciativas, las empresas buscan mejorar el clima interno, fomentar el sentido de pertenencia y desarrollar habilidades blandas en sus colaboradores, como la empatía y el liderazgo. En un mercado laboral competitivo, el propósito social se ha convertido en un factor decisivo para la retención de talento, permitiendo que los trabajadores encuentren un significado que trascienda sus responsabilidades diarias.

Para acceder a estos programas, los empleados suelen contar con plataformas internas donde pueden inscribirse según sus intereses o áreas de especialidad. Las empresas establecen políticas claras sobre la cantidad de horas laborales que se pueden destinar a estas tareas, facilitando la logística necesaria para el traslado y la ejecución de las actividades. La tendencia actual marca una transición hacia programas sostenibles que no se limitan a eventos de un solo día, sino que buscan generar un impacto medible y duradero en las comunidades receptoras mediante alianzas estratégicas.

Un caso representativo se observa en la sociedad L’Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina al utilizar el voluntariado como un eje central de su gestión de personas para sus más de 1.300 colaboradores de 16 nacionalidades. Nicolás Vanegas, Director de Asuntos Corporativos, Engagement y Sostenibilidad de la empresa, afirma que la iniciativa de voluntariado funciona como un elemento unificador. Según explica el directivo, "el voluntariado es nuestro gran catalizador de cultura", permitiendo que el personal conecte de manera genuina más allá de las metas comerciales.

LOS CONTRASTES

  • Nicolás VanegasDirector de Asuntos Corporativos, Engagement & Sostenibilidad de L’Oréal Groupe para Centroamérica y Región Andina.

    "La jornada de voluntariado genera conciencia y empatía finalmente en nuestros equipos, pero la sostenibilidad se garantiza es a través de la integración de estas comunidades en el modelo de negocio. De esa forma pues el impacto no dura un solo día, sino que se convierte en un motor de desarrollo económico y social que sea sostenible en el tiempo".

La implementación de jornadas globales como el Citizen Day permite que los empleados de L’Oréal rompan con las estructuras jerárquicas y los silos departamentales. Vanegas señala que en estos entornos, "una persona de finanzas y una de marketing no están discutiendo un presupuesto, están trabajando hombro a hombro con un propósito común que los une a un nivel humano". Esta dinámica facilita que se diluyan los roles preestablecidos, logrando que "se quitan las etiquetas de sus cargos y de los departamentos o las áreas y surgen finalmente las personas".

La experiencia compartida en el terreno construye lazos de confianza que, según Vanegas, "ninguna reunión corporativa puede replicar". El impacto estratégico es tangible y se refleja en las encuestas de clima organizacional donde se mide el compromiso de los empleados. Para la compañía, estas redes informales son cruciales para la agilidad operativa, ya que cuando los gerentes necesitan colaborar en proyectos futuros, ya no contactan a desconocidos, sino a compañeros con los que compartieron una labor social.

Para asegurar que el impacto sea permanente, las empresas integran estas acciones en su programa global, como en el caso de "L’Oréal por el futuro". Nicolás Vanegas enfatiza que la jornada no es el final de la intervención, sino un punto de conexión dentro de un compromiso de largo plazo. Se garantiza la sostenibilidad de la empresa eligiendo organizaciones con capacidad de seguimiento, buscando que el voluntariado "se convierte en un motor de desarrollo económico y social que sea sostenible en el tiempo".

Estas estrategias en las compañías buscan integrar a las comunidades beneficiadas, como los recicladores, directamente en el modelo de negocio para acelerar la economía circular. Vanegas concluye que este ejercicio de voluntariado "acelera la agilidad, la colaboración y en definitiva pues nos hace una compañía mucho más fuerte y conectada".

El éxito de estos programas para 2026 radica en la capacidad de las empresas para transformar su cultura interna mientras generan un valor real y permanente en la sociedad.

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Voluntariado - Cultura organizacional