Fondos sostenibles ganan terreno y fortalecen presencia en portafolios de inversión
viernes, 20 de marzo de 2026
Los fondos sostenibles priorizan sectores de impacto positivo como energías renovables y economía circular, mientras excluyen petróleo o tabaco
Los fondos de inversión sostenibles o verdes son instituciones de inversión colectiva que eligen los activos que conforman su cartera en función de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo, ASG.
Los fondos de inversión sostenible permiten invertir en proyectos y empresas socialmente, ética y ambientalmente comprometidas con altos estándares de viabilidad financiera que permiten cambios tangibles en la sociedad donde establecen sus objetos sociales, logrando costos de financiamiento más bajos en función de su éxito ESG.
Estos fondos normalmente excluyen sectores como armas, tabaco y petróleo. Buscan invertir más en fondos enfocados en energías renovables, agua, economía circular agricultura sostenible.
“Incorporar criterios de inversión socialmente responsable no es una moda, ni algo bonito de implementar, ni algo que te permite dormir por las noches, sino que es una manera sensata y racional de invertir para generar un mejor perfil de rentabilidad riesgo y cumplir con las futuras demandas de nuestros clientes”, señala Alberto Estévez, responsable de la gestión ISR en Bbva Asset Management.
En Colombia se puede invertir de varias formas, en fondos de inversión colectiva, ofrecidos por fiduciarias o comisionistas de bolsa, en fondos de pensiones voluntarias, que muchas veces incluyen un portafolio que invierte en empresas con criterios ambientales, sociales y de buen gobierno.
Otra opción son los ETF sostenibles, a través de plataformas de inversión o brokers, que admiten desde aportes únicos hasta planes de ahorro regulares en instrumentos como: iShares ESG Aware Msci USA ETF, Vanguard ESG U.S. Stock ETF e iShares Global Clean Energy ETF.
Este tipo de inversiones se basa en prospectos y fichas técnicas que claramente definen su orientación sostenible y responsable; adicionalmente, múltiples fondos pueden tener beneficios tributarios y contables.
Lo importante es que la persona revise tres cosas: riesgo, horizonte de la inversión y costos del fondo, porque la sostenibilidad no reemplaza un análisis financiero. La idea es que los interesados tengan criterio para escoger alguna de estas alternativas según lo que les convenga, y también aterrizado en el perfil de riesgo.
“En el anterior año, los fondos sostenibles registraron promedios de inversión a escala global de US$70.000 millones, marcando un hito en la gestión de capitales modernos. El tamaño de este mercado posiciona a este tipo de inversión como un jugador de gran relevancia para la diversificación de portafolios, permitiendo a los inversionistas acceder a nuevas oportunidades de valor que combinan el rendimiento financiero con un impacto positivo y medible”, mencionó Diego Palencia, socio Solidus Capital Banca de Inversión.
Estos fondos fortalecen la diversificación del portafolio de los inversionistas, para que se integren como parte de una estrategia y no como el destino total del capital.
Las expectativas de los fondos verdes que se proyectan para este año
A la hora de conformar la cartera de un fondo de ISR pueden utilizarse criterios de exclusión para elegir los activos (por ejemplo, empresas de armamento controvertido). También criterios de inclusión de empresas o gobiernos con políticas proactivas en responsabilidad social. Incluso optar por temáticas concretas relacionadas con criterios ASG (por ejemplo, el cambio climático o el agua).
Por lo tanto, es un tipo de inversión más responsable. Un importante papel en el desarrollo del mercado de bonos sostenibles a nivel nacional y de Europa.