La flor nacional corre el riesgo de desaparecer ante el desarrollo industrial

Colprensa

Si bien Colombia es uno de los países más ricos en biodiversidad en flora, también existe un riesgo enorme de que esa abundancia desaparezca a raíz del desarrollo económico e industrial.

Así lo confirmó Alejandro Calderón, biólogo de la empresa Fotosíntesis Colombia, quien precisó que para salir adelante, el país debe explotar sus recursos naturales de manera sustentable para que no se repitan historias como la de Brasil, donde se logró un importante desarrollo económico y social a un costo alto: la 'enorme' deforestación de la selva amazónica.

Precisamente en estos temas de equilibrio ambiental hoy en día comienzan a abundar empresas como Fotosíntesis Colombia, cuyo proyecto se concentra en rescatar plantas forestales en peligro de extinción, en zonas de explotación de hidrocarburos como Casanare y Arauca. La recuperación se ha centrado en las llamadas plantas epífitas, entre las que sobresale la orquídea, flor nacional colombiana.

'Las plantas epifitas cumplen un papel fundamental dentro del ecosistema pues tienen la capacidad de fijar e incorporar nutrientes en los bosques, participan en la regulación hídrica del planeta y atraen insectos polinizadores a los ecosistemas para mantener su riqueza', comentó el biólogo.

Calderón dijo que no hay un listado exacto de las especies (tipos) de flora, ni de las que están amenazadas en la actualidad, pues la ausencia de recursos para el sector, la abundancia en biodiversidad y la accidentada geografía nacional, han dificultado una investigación rigurosa. De las 4.000 especies de orquídeas que existen en el país, 220 están en peligro de desaparecer, 'pero muy probablemente son muchas más las amenazadas'.

Normas que evitan el deterioro
Para el biólogo Alejandro Calderón tranquiliza el hecho de que las empresas encargadas de la explotación de los recursos naturales en el territorio nacional, aunque solo sea por cumplir con algunos requisitos, tengan que ceñirse a unas leyes ambientales que son muy rigurosas y obligan a compensar los daños causados en el medio ambiente con acciones como siembra, reforestación, rescate y apoyo en parques, bosques naturales y demás ecosistemas. 'Colombia es pionera en estos momentos y tiene unas políticas de las cuales nos podríamos sentir orgullosos, irónicamente, pues en otros países no existen este tipo de rigurosidades. Incluso las mismas multinacionales que llegan a Colombia a trabajar, se quedan sorprendidas porque vienen de África o de otras zonas de Suramérica donde van haciendo su construcción y nadie les hace nada', indicó el especialista.