Las multilatinas miran a Colombia para invertir en educación

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Que un grupo de algo más de 60 multilatinas hayan invertido en 2011 aproximadamente US$550 millones en estrategias educativas (proyección), un poco más de los US$500 millones que desembolsaron firmas de la lista Fortune 500 en proyectos de educación fuera de Estados Unidos, no solo es una conclusión del estudio hecho por el Instituto Brookings y la Fundación Formar que deja muy bien parada a la región.

Vea el Informe del Instituto Brooking.

Esta realidad también es una demostración de que la inversión social de las empresas multinacionales con sede en América Latina van más allá de reiterativas campañas de protección al medio ambiente o ahorro de agua.

La investigación hecha por ambas organizaciones revela aspectos sorprendentes, como el hecho de que Brasil y Colombia sean los dos países de mayor recepción de inversión en educación en Latinoamérica.

Y es que la mitad de las multilatinas entrevistadas para este estudio (más de 60 firmas) aseguró que habían apoyado una iniciativa educativa en Brasil, mientras que el 41% dijo lo mismo pero enfocado esa inversión social hacia el territorio colombiano.

“En los últimos años, Colombia es cada vez más atractiva como destino de inversión económica, y en consecuencia ha aumentado la cantidad de inversión social. Este país ha crecido a una tasa promedio de más de 4% desde 2003, y en 2011 Colombia recibió más de $15.000 millones de inversión extranjera. Al mismo tiempo, Colombia cuenta con un número creciente de multilatinas nativas, con seis compañías en 2011 con ingresos anuales de más de $100 millones”, dijo uno de los redactores del estudio, Gabriel Sánchez Zinny, director de la Fundación Formar.

Pero en sentido contrario, lo que develó el informe también llama la atención, pues al menos 16 países de la región, en su mayoría naciones de El Caribe, no cuentan con ningún tipo de ayuda económica para programas educativos por parte de las multilatinas.

“Una de las varias hipótesis que tratan de dar respuesta a la falta de inversión regional es que el estado de la educación y el nivel de aprendizaje en esta zona limita la capacidad de las multilatinas a ampliar y reinvertir en su propio patio trasero. A pesar de las tasas de escolarización relativamente altas en América Latina y el Caribe, numerosos indicadores muestran la necesidad drástica para mejorar la calidad de la educación”, advirtió Sánchez Zinny.

Para reforzar esta tesis, el vocero destacó la baja presencia de América Latina en los test internacionales, como el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la Ocde (llamado Pisa, por sus siglas en inglés), a través del cual se miden las destrezas en estudiantes de 15 años de edad en todo el mundo.

En esta evaluación solo Chile destacó como el país con mayor puntuación en la región en lectura y ciencias, al ocupar el puesto 44 de 65 países. Y en matemáticas, el que sonó de la zona fue Uruguay, que ocupó la posición 49.

¿En qué invierten?
Al hecho de que no todas las multilatinas, de las 100 escogidas para hacer este ejercicio, respondieron los cuestionarios y formularios enviados, se suma que es poca la información oficial recaudada sobre la inversión social corporativa en la región.

“No existen datos agregados sobre la inversión social privada en educación en América Latina. Esta es la razón por la que este estudio se preguntó: ¿qué están haciendo las multilatinas con su inversión social y filantropía para apoyar la calidad de la educación en la región?”, precisó otro de los investigadores, Justin Van Fleet, miembro del Centro para la Educación Universal del Instituto Brookings.

De las 100 mayores empresas multilatinas en América Latina y el Caribe, el 67,3% hace inversiones sociales directas y contribuciones filantrópicas a la educación.

De este resultado, se muestra que las escuelas y los entes locales o asociaciones sin fines de lucro son el mayor receptor de esta ayuda por parte de las multilatinas, mientras que hay desconfianza o poco interés en canalizar estos recursos mediante agencias internacionales de cooperación o contratistas privados.

Así mismo, cuando se habla de los motivos que impulsan a invertir en educación, 96% de las multilatinas respondió que lo hacen para mejorar sus relaciones con la comunidad.

“La motivación principal de las empresas no está relacionada con una mejora educativa que contribuya a aumentar el ingreso de potenciales consumidores, o ampliar sus mercados comerciales, dos realidades que suceden en países de mayor desarrollo. Existe espacio para que las firmas tomen conciencia que su inversión en educación no solo tiene impacto en una mejor imagen y estrategia de comunicación corporativa, sino que contribuye a crear mercados más desarrollados y ciudadanos con mayores ingresos”, dijo Sánchez Zinny.

Mayor diligencia por parte del Estado
La investigación dejó una reflexión sobre la necesidad de que el Estado sea más aliado del sector privado en cuanto a la inversión social. Entre el reconocimiento que hicieron las multilatinas sobre la falta de coordinación para hacer alianzas con otras empresas o fundaciones, también salió a relucir el gobierno. Los entrevistados hacen contribuciones directas en entrenamiento docente (64%), infraestructura escolar (un tercio de la muestra), programas con adolescentes y educación primaria (59% cada uno), educación técnica o vocacional (55%), entrenamiento (55%) y educación superior (55%), pero generalmente no coordinan con el gobierno, y a veces existe desconfianza y falta de diálogo entre ellos.

Las opiniones

Gabriel Sánchez Zinny
Director de la Fundación Formar

“En 2011, las multilatinas y multinacionales en la región han contribuido con más de US$550 millones a programas de RS enfocada en educación”.

María Isabel Arango
Dic. programas y proy. Empresarios por la Educación

“El sector privado colombiano se ha dado cuenta de que invertir en educación fomenta un país con mayor equidad y desarrollo sostenible”.

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