Los países que más energía consumen por persona
martes, 25 de agosto de 2026
Al hablar de energía, los titulares de todo el mundo tienden a enfocarse en los precios y choques políticos alrededor del petróleo, los conflictos diplomáticos por el gas y las centrales eléctricas. Pero un punto importante, aunque poco discutido, es la disparidad global en el consumo energético: hay países cuyos habitantes llegan a consumir de cuatro a diez veces más energía que el promedio global.
Según los datos de suministro total de energía per cápita de 2025, Islandia encabeza el ranking mundial con 744,9 gigajulios por persona, seguida por Catar, con 717,3 GJ. Les siguen Singapur con 627,8 GJ, Emiratos Árabes Unidos con 463,2 GJ, Kuwait con 377,5 GJ, Trinidad y Tobago con 358,2 GJ, Arabia Saudita con 347,9 GJ, Omán con 314,9 GJ, Canadá con 300,4 GJ y Estados Unidos con 270,2 GJ.
Para poner la disparidad en perspectiva, el promedio mundial de consumo en 2025 se fijó en 72,9 GJ por habitante. Por lo tanto, al año, un islandés consume diez veces la energía que llega a consumir el promedio global.
Los países líderes no responden a un mismo perfil económico ni región geográfica. Islandia, por ejemplo, que es una pequeña nación al norte de Europa de apenas 400.000 habitantes, lidera el ranking no gracias a un gran consumo industrial, sino a que su matriz eléctrica está fuertemente basada en energía geotérmica e hidroeléctrica.
Mientras que otros de los principales países del ranking, como Catar, Kuwait y Omán, son parte de los grandes productores de hidrocarburos del Golfo Pérsico, países cuyas economías están basadas en la extracción de abundantes yacimientos de petróleo y gas natural de fácil acceso, lo que se traduce en electricidad subsidiada que alimenta plantas de desalinización y aires acondicionados que hacen soportables las condiciones climáticas en el desierto del Golfo Pérsico. La región es fuertemente dependiente del uso de combustibles fósiles para obtener energía. El petróleo y el gas representan más del 97% del suministro energético total de la región.
Por otro lado, países como Canadá y Estados Unidos tienen una fuerte demanda como el uso de sistemas de calefacción, industrias masivas, transporte de carga de largas distancias y también la creciente demanda para alimentar los cada vez más numerosos centros de datos que ponen presión sobre las represas y los recursos hídricos de ambos países.
China, el mayor consumidor total de energía del mundo, con un consumo de 162,2 exajulios para julio de 2025, lo que representa más de una cuarta parte del consumo total global, tiene sin embargo un consumo per cápita de 114,5 gigajulios. India, que cuenta con más de 1.400 millones de habitantes, tiene un consumo aún menor con 26,7 gigajulios por persona. Esto se explica porque la cantidad de consumo se diluye entre la gran población de ambos países, aun cuando ambos tengan un consumo absoluto de energía enorme.
En el año 2025, a pesar de que las fuentes de energía renovables fueron el principal motor de crecimiento del suministro, también se alcanzaron niveles históricos en la producción de combustibles fósiles. Esto se ve reflejado en que, aunque las grandes potencias como China lideran el despliegue de energías limpias, también mantienen reservas estratégicas de carbón; además, para países tradicionalmente petroleros como los del Golfo, las energías renovables no representan más que una fracción mínima del total del suministro, debido al bajo costo de los combustibles fósiles.
El reporte del Energy Institute subraya que las disparidades en el consumo energético per cápita son otro reflejo de las grandes desigualdades en el desarrollo global. Las cifras plantean un interrogante crítico para la sostenibilidad en el futuro, si las economías con un consumo superior al promedio mundial mantendrán el nivel de consumo mientras el planeta necesita una drástica reducción en la huella de carbono.