Sostenibilidad del café en el mundo

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Manos al Agua es uno de los proyectos más exitosos

Roberto Vélez Vallejo

Es evidente que la rentabilidad de los caficultores colombianos pasa por un momento difícil y que, desde la Federación, debemos seguir trabajando para que el productor cada vez esté menos expuesto a los vaivenes del precio internacional y la tasa de cambio. A pesar de la coyuntura actual, el país cafetero necesita permanecer unido y sentirse esperanzado por saber que Colombia sigue siendo ejemplo a nivel mundial de proyectos innovadores que expanden y promueven la sostenibilidad del café en el mundo.

Ejemplo de ello son las noticias positivas que recibimos en las últimas semanas y que valen la pena rescatar: por un lado, The Coffee Quality Institute (CQI) reconoció a la Federación con la Medalla al Mérito de Liderazgo 2018, por casi un siglo de trabajo en pro de las condiciones de vida de los productores, la sostenibilidad y la calidad del café nacional; y por otro, The Specialty Coffee Association entregó al proyecto Manos al Agua el premio de Sostenibilidad 2018, en su tipo el más importante del mundo del café, por considerarlo innovador en el manejo de microcuencas cafeteras y la gestión inteligente de agua.

En otras palabras, los proyectos adelantados por caficultores colombianos -muchos de ellos a través de su institucionalidad- siguen siendo considerados casos de éxito a nivel global porque inspiran a cafeteros internacionales y tienen un aporte probado en el bolsillo del productor. De hecho, durante la ceremonia, en la que más de 500 personas honraron a los caficultores colombianos con un cálido aplauso de felicitación, David Roche, director Ejecutivo del CQI afirmó que gracias al trabajo de la institucionalidad en Colombia, calidad y sostenibilidad no son tendencias nuevas para los cafeteros colombianos, pues han sido prioridad en las últimas décadas, en conjunto con su liderazgo en prácticas económicas, sociales y ambientales.
Hoy por hoy, la agricultura representa 70 % del uso de los recursos hídricos disponibles y la producción cafetera es el principal renglón agrícola en Colombia: abarca 25 % de la población rural. Por eso, el aumento de la productividad y la conservación del agua en este sector son indispensables para garantizar su disponibilidad y asegurar el logro de los objetivos de desarrollo sostenible y reducción de la pobreza en Colombia.

Por ejemplo, Manos al Agua es uno de los proyectos más exitosos de la institucionalidad cafetera de los últimos años. Desde 2013, esta alianza público-privada ha logrado importantes resultados en materia de sostenibilidad del recurso hídrico en zonas cafeteras, incluyendo la instalación de 5.000 acciones en fincas de solución de agua realizadas y 3.230 fincas con soluciones de manejo de aguas en 25 municipios del país que apuntan a una caficultura climáticamente adaptable en Colombia.

A lo largo de cinco años, gracias a Manos al Agua, 11.000 familias caficultoras (cerca de 44.000 personas), ubicadas en 25 cuencas hídricas en el área rural de 25 municipios cafeteros, en Antioquia, Caldas, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, aumentaron sus ingresos, debido al fortalecimiento de las condiciones productivas en sus territorios y la reducción de riesgos por daños y catástrofes ambientales, así como la mejora ambiental en sus ecosistemas locales.

Por lo anterior, mantendremos nuestros esfuerzos enfocados en maximizar la rentabilidad del cafetero de manera sostenible, no sólo procurándole mejores ingresos, sino ayudándole también a reducir sus costos para que sea más productivo y eficiente en su propio cultivo.

El hecho de ser reconocidos por autoridades internacionales como ejemplo de sostenibilidad y desarrollo rural nos invita a mirar el futuro con optimismo bajo un objetivo único: aumentar la rentabilidad del productor, asegurando la sostenibilidad económica y ambiental de más de 540.000 familias colombianas.

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