WWF alerta que poblaciones de especies silvestres han perdido 73% de su tamaño desde 1970
miércoles, 4 de noviembre de 2026
En tierra, las poblaciones cayeron 69%, a un ritmo anual de 2,3%, principalmente por la pérdida y degradación de hábitats
Las poblaciones de animales vertebrados monitoreadas en el mundo han perdido, en promedio, casi tres cuartas partes de su tamaño desde 1970. Así lo revela el Índice Planeta Vivo, IPV, 2026, elaborado por el Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF, que registró una disminución de 73,2% entre 1970 y 2022, equivalente a una caída media anual de 2,5%. El resultado se basa en el seguimiento de 35.803 poblaciones de 5.790 especies.
Esta cifra no representa una reducción equivalente en el número total de animales silvestres ni significa que ese porcentaje de especies haya desaparecido. El IPV mide los cambios proporcionales en el tamaño de las poblaciones a lo largo del tiempo. De hecho, cerca de la mitad de las poblaciones monitoreadas registra descensos, mientras que la otra mitad permanece estable o presenta aumentos.
El índice global se calcula a partir del promedio de tres indicadores que miden la abundancia de especies terrestres, marinas y de agua dulce. Este último registra el mayor deterioro, con una caída de 85% y un descenso medio anual de 3,6%, debido a amenazas como la contaminación, la sobreexplotación y la modificación de hábitats por presas y desvíos de ríos.
En los ecosistemas terrestres, las poblaciones disminuyeron 69%, con una caída media anual de 2,3%. La principal presión es la pérdida y degradación de hábitats naturales. Entre 1990 y 2020 se deforestaron cerca de 420 millones de hectáreas, principalmente por la conversión de bosques en terrenos para agricultura permanente.
Por su parte, el índice marino registró una reducción de 59%, la menor de los tres ecosistemas, con una caída media anual de 1,7%. La mejora de las regulaciones y los sistemas de seguimiento de las pesquerías ha contribuido a la recuperación y estabilidad de algunas especies. Sin embargo, tiburones y rayas continúan mostrando descensos pronunciados que no siempre se reflejan en el promedio general.
Aunque el IPV tiene limitaciones y no representa una medición completa de la biodiversidad, sus resultados evidencian la magnitud del deterioro de las poblaciones silvestres. Las diferencias entre los ecosistemas también muestran que las amenazas no son iguales: mientras las especies de agua dulce enfrentan las mayores caídas, los tiburones y las rayas mantienen descensos pronunciados en los océanos. El informe de WWF advierte así sobre la necesidad de fortalecer las medidas de conservación y frenar la pérdida y degradación de los hábitats naturales.