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Barranquilla tiene su primer centro de Advanced Stroke Center para la atención del ACV

Clínica Misericordia Internacional

Clínica Misericordia Internacional recibió el reconocimiento de la World Stroke Organization, WSO, como Advanced Stroke Center, convirtiéndose en el primer centro de Barranquilla en obtener esta distinción internacional

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En un accidente cerebrovascular, ACV, cada minuto cuenta. Una alteración repentina del habla, la pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, la asimetría facial, problemas de equilibrio o cambios súbitos en la visión pueden ser señales de una emergencia neurológica que requiere atención inmediata.

En este contexto, Clínica Misericordia Internacional recibió el reconocimiento de la World Stroke Organization, WSO, como Advanced Stroke Center, convirtiéndose en el primer centro de Barranquilla en obtener esta distinción internacional.

El reconocimiento destaca las capacidades, procesos, tecnología y servicios de la institución para brindar una atención avanzada e integral al paciente con ACV, desde la fase de emergencia hasta su recuperación y seguimiento.

Clínica Misericordia Internacional

Detrás de esta distinción está NeuroStroke, el programa asistencial de Clínica Misericordia Internacional que integra profesionales, servicios y tecnología bajo una misma ruta de atención. El proceso comienza en Urgencias, donde ante la sospecha de un ACV se realiza una valoración prioritaria para identificar los signos neurológicos, establecer el diagnóstico y determinar rápidamente la conducta más adecuada.

La institución cuenta con tomografía y resonancia magnética disponibles, así como profesionales de neurología y neurocirugía 24/7, herramientas fundamentales para obtener información que permita a los especialistas definir el tratamiento. En pacientes seleccionados con ACV isquémico, NeuroStroke contempla terapias de reperfusión como la trombólisis intravenosa y, cuando está indicada, la trombectomía mecánica, procedimiento endovascular realizado por el equipo especializado de Hemodinamia para retirar el coágulo.

La oportunidad de acceder a estos tratamientos depende de múltiples factores clínicos y de imagen. La trombólisis puede realizarse tradicionalmente hasta 4,5 horas desde el inicio de los síntomas en pacientes elegibles, mientras que la trombectomía puede ampliar la ventana terapéutica hasta 6 horas y, en pacientes cuidadosamente seleccionados, incluso hasta 24 horas desde la última vez que fueron vistos bien.

La atención del ACV no termina con la intervención inicial. Los pacientes que requieren vigilancia especializada pueden continuar su manejo en la Unidad de Cuidados Intensivos Neurológicos, con participación coordinada de Neurología, Medicina Crítica, Enfermería y otras áreas.

La recuperación también hace parte de la ruta. Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Fonoaudiología, Neurología, Nutrición y otras disciplinas participan en la rehabilitación de acuerdo con las necesidades y evolución de cada paciente. Además, la institución cuenta con la Ruta Pepe Misericordia, enfocada en la atención integral de la espasticidad posterior a un ACV, una de sus posibles secuelas.

Así, NeuroStroke conecta las diferentes etapas: Urgencias, diagnóstico, tratamiento, trombólisis, trombectomía, UCI Neurológica, rehabilitación, manejo de secuelas, egreso y seguimiento.

Ante síntomas como asimetría facial, pérdida de fuerza o sensibilidad, dificultad para hablar o comprender, alteraciones del equilibrio o cambios en la visión, se debe buscar atención médica de urgencia inmediatamente. El reconocimiento temprano permite activar rápidamente una ruta especializada y evaluar si el paciente puede beneficiarse de tratamientos que dependen del tiempo.

El reconocimiento como Advanced Stroke Center por parte de la World Stroke Organization, WSO, se suma a otros logros de NeuroStroke, entre ellos el Premio Angels Internacional en categoría Oro, relacionado con estándares e indicadores de calidad en la atención del ACV.

Más allá de los indicadores y reconocimientos, el propósito de la ruta está en las historias de cada paciente: recuperar el movimiento, volver a comunicarse, conservar la independencia y acompañar a las familias durante el proceso.

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