La salud laboral es un asunto de cultura
viernes, 26 de junio de 2026
La prevención no debería depender del nivel jerárquico dentro de una organización; hoy en día, cualquier trabajador, independientemente de su cargo, tiene la opción de conocer oportunamente el estado de salud
Heydy González
Por largo tiempo, muchas organizaciones entendieron los exámenes médicos ocupacionales como solo un requisito de cumplimiento. Un trámite más dentro de la relación laboral. Sin embargo, los cambios recientes en la normativa colombiana y la transformación de los riesgos que enfrentan los trabajadores obligan a replantear esa mirada.
La entrada en vigencia de la Resolución 1843 de 2025, más allá de actualizar procedimientos, envía un mensaje sencillo pero poderoso: la salud de los trabajadores no puede ser utilizada como un mecanismo de exclusión laboral, sino que debe convertirse en una herramienta de prevención, acompañamiento y bienestar.
Hoy el mundo del trabajo es diferente. Los principales desafíos para la salud no son los de años atrás. El estrés crónico, los trastornos musculoesqueléticos derivados de largas jornadas frente a pantallas, los factores psicosociales y las enfermedades crónicas no transmisibles ocupan cada vez más espacio en las estadísticas de ausentismo, incapacidad y pérdida de productividad.
Por eso, resulta equivocado pensar que la vigilancia de la salud solo es necesaria en sectores asociados con altos riesgos físicos. Las oficinas, los entornos administrativos y los espacios digitales también generan impactos sobre la salud física y mental de las personas. En muchos casos, de manera silenciosa y progresiva.
En este contexto surge una pregunta frecuente: ¿los llamados “chequeos ejecutivos” deberían convertirse en una práctica generalizada dentro de las empresas?
La respuesta requiere matices. Estos chequeos no forman parte de las obligaciones establecidas por la normatividad de seguridad y salud en el trabajo, por lo cual las empresas no están obligadas a costearlos. Se trata de una alternativa de salud preventiva que debería estar disponible para quienes tengan el interés y la iniciativa de realizarse estos exámenes.
Históricamente, se han promovido como beneficios corporativos para cargos directivos o personas con acceso a medicina prepagada, buscando detectar a tiempo factores de riesgo. Sin embargo, reducirlos a un privilegio de la alta gerencia también sería un error. La prevención no debería depender del nivel jerárquico dentro de una organización; hoy en día, cualquier trabajador, independientemente de su cargo, tiene la opción de conocer oportunamente el estado de su salud y actuar antes de que aparezcan enfermedades que podrían evitarse o controlarse.
Es importante recordar que ningún chequeo médico sustituye los hábitos de vida saludables. La evidencia sigue mostrando que la alimentación equilibrada, la actividad física regular, el manejo adecuado del estrés, el descanso suficiente y los controles periódicos a través del sistema de salud continúan siendo las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades y mejorar el bienestar.
Desde la perspectiva empresarial, la verdadera discusión tampoco debería centrarse exclusivamente en cuántos exámenes se realizan. El reto consiste en qué se hace con la información que producen esos procesos. Las organizaciones están obligadas a desarrollar acciones preventivas a partir de los hallazgos epidemiológicos que identifican en sus trabajadores. Esto significa reconocer riesgos, diseñar intervenciones y fortalecer programas de promoción de la salud que impacten de manera positiva a toda la comunidad laboral.
En otras palabras, la salud ocupacional moderna se mide por la capacidad de convertir los datos en decisiones que mejoren la vida de las personas. Por supuesto, este proceso debe respetar un principio irrenunciable: la confidencialidad. La historia clínica pertenece al trabajador y a los profesionales de la salud. El papel del empleador no es intervenir en la vida privada de las personas ni vigilar sus decisiones individuales, sino generar entornos que favorezcan el autocuidado.