Ni ocho vasos ni varios litros: cuánto líquido necesita realmente una persona
viernes, 4 de septiembre de 2026
Beber más agua no siempre significa estar mejor hidratado: las necesidades de líquidos cambian según la edad, el peso, la actividad física, el clima y las condiciones de salud
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Si usted tiene una botella de agua de 2 litros en el escritorio, probablemente en algún momento del día ha pensado que tiene que terminarla. Y si además la llena varias veces, puede llegar a creer que mientras más agua tome, mejor. Pero no necesariamente es así. Aunque el agua es indispensable para el funcionamiento del organismo, no existe una cantidad exacta que todas las personas deban consumir diariamente. Las necesidades de líquidos cambian de acuerdo con factores como el peso, la edad, la actividad física, el clima y las condiciones de salud.
Una de las recomendaciones más conocidas establece una ingesta diaria de 3,7 litros para los hombres y 2,7 litros para las mujeres. El problema es que estas cifras suelen interpretarse como si fueran exclusivamente de agua, sin embargo, no lo son. Estas cantidades corresponden al agua total que recibe el organismo durante el día, incluyendo las bebidas y los alimentos. Cerca de una quinta parte puede provenir de alimentos como frutas, verduras, sopas y otros productos con alto contenido de agua.
Para la mayoría de los adultos sanos, la sed puede servir como una guía para saber cuándo consumir líquidos. Esto no significa que haya que esperar a estar completamente deshidratado para tomar agua. Significa que el organismo cuenta con mecanismos para regular el equilibrio de líquidos y que las necesidades pueden variar durante el día. El ejercicio y las altas temperaturas son dos de los principales factores que pueden aumentar esas necesidades. Cuando una persona suda, pierde agua y electrolitos, por lo que debe reponerlos.
Otro punto que suele pasar desapercibido es que otras bebidas también aportan líquidos, algunos tan comunes como el café y el té contribuyen a la hidratación, al igual que la leche y otras bebidas. Incluso el agua con gas cumple la misma función de aportar líquido al organismo. Esto no quiere decir que todas las bebidas sean igual de recomendables pues el agua sigue siendo una de las mejores opciones para hidratarse porque no aporta calorías ni azúcar. Las bebidas azucaradas, en cambio, pueden aumentar el consumo de calorías.
Sin embargo, si la pregunta es cómo saber si está tomando suficiente líquido, una de las señales más sencillas está en la orina. Una orina de color amarillo claro suele ser compatible con una hidratación adecuada. Cuando se vuelve considerablemente más oscura puede ser una señal de que hace falta consumir más líquidos. La doctora Sara Filmalter, médica de familia de Mayo Clinic, también recomienda prestar atención a la sed durante la actividad física en lugar de intentar cumplir cantidades arbitrarias de agua. Por eso, tener la orina completamente transparente duranteel día tampoco debería ser un objetivo.
Entonces, ¿qué hacer con la botella de 1,2 litros? Una botella de gran capacidad puede ser útil para tener agua disponible durante el día y recordar beber cuando sea necesario. El problema aparece cuando se convierte en una obligación y se intenta terminarla varias veces aunque el cuerpo no lo requiera. La cantidad adecuada dependerá de lo que haga durante el día y cuales sean sus condiciones de salud.
Tomar agua también puede ser divertido
Para quienes no disfrutan mucho del sabor del agua, pero saben que es importante para el cuerpo, ya existen dispositivos que pueden hacerla más agradable. Algunos vasos o recipientes liberan aromas cerca de la nariz mientras la persona bebe, haciendo que el cerebro asocie ese olor con un determinado sabor. Así, aunque en el vaso solo haya agua, un aroma a frutas u otras bebidas puede generar la sensación de estar tomando algo diferente, esta estrategia aprovecha la relación entre el olfato y el gusto para cambiar la percepción del agua.